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miércoles, 11 de octubre de 2017

MARX Y LA LUCHA DE CLASES: UNA REALIDAD EN GUATEMALA (Jennifer Marroquín)

En esta entrada publicamos el ensayo de Jennifer Marroquín, que elaboró para el curso de Sociología, de la Escuela de Ciencias Psicológicas:

MARX Y LA LUCHA DE CLASES: UNA REALIDAD EN GUATEMALA
Por: Jennifer Marroquín

“La historia de cualquier sociedad hasta nuestros días no ha sido más que la historia de las luchas de clases” Marx, Engels (1848) Manifiesto del Partido Comunista.

La teoría sociológica de Karl Marx, nacida en Alemania, se basó en el conflicto existente entre la sociedad, este conflicto es fruto de múltiples contradicciones de las cuales las más importantes son el conflicto por los medios de producción trayendo éste el conflicto entre las clases sociales. Entre aquellos que poseen los medios de producción en contraposición con quienes no poseen nada más que su fuerza de trabajo. Esta teoría, junto a las planteadas por Comte, Durkheim y Weber, forma parte de las cuatro teorías sociológicas clásicas, sin embargo presenta una clara diferencia en comparación con las otras tres al basar sus supuestos en el conflicto social mientras que las demás se fundamentan en la importancia del pacto social y del consenso.
El por qué en estas líneas me ocupo de la teoría marxista es debido a que, a mi parecer, en el contexto guatemalteco la lucha entre clases sociales es y ha sido cruda, cruel y no parece darnos tregua. Aquellos que quieren adueñarse de todo en contraposición a aquellos que han sido despojados de todo, aquellos que nos vemos obligados a vender nuestro trabajo a cambio de un sueldo que nos permita, con suerte, obtener lo necesario para satisfacer nuestras necesidades básicas de alimentación y vivienda. Ya lo plantea SERJUS (2009) en una de sus publicaciones “a partir de la invasión española la historia de Guatemala ha sido una historia de despojos”. Vemos pues que esta lucha de clases planteada por Marx no es ni mucho menos ajena a nuestras vidas, basta con pensarlo un momento, con reflexionar acerca de quiénes mueven los intereses de esta nación, de las manos y mentes que controlan nuestro rumbo teniendo como bandera la búsqueda del progreso y del desarrollo, para darnos cuenta que nos encontramos en el lado menos favorecido de la lucha de clases.
No intento pues afirmar que la teoría de Marx es superior a las otras tres, ni discutir sobre cuál de las cuatro teorías está mejor fundamentada, así como tampoco pretendo ensalzar el comunismo propuesto por Marx como la solución para todos los problemas sociales. Más bien busco dar explicación de nuestra realidad nacional, haciendo uso de la teoría marxista y más específicamente de la lucha de clases propuesta por el autor, pues a mi criterio, es interesante cómo sigue vigente en la sociedad guatemalteca.
*
Uno de los hechos que ha llamado mi atención desde el inicio es lo intemporal de los conceptos planteados por Marx durante el siglo XIX, ya que en pleno siglo XXI siguen siendo válidos y siguen cobrando sentido en nuestra realidad. Su teoría, planteada en el siglo donde se produjo la industrialización, hizo en ese entonces muy evidente la lucha entre clases, apoyadas en el sistema capitalista. Estas clases en conflicto son la burguesía, dueños de los medios de producción; y la clase obrera o proletariado, cuya única posesión es su fuerza de trabajo. Estanislao Zuleta (1987) lo explica de la siguiente manera: “Entre las dos clases que él (Marx) pensaba en el esquema inicial
del El Capital hay un tipo de cambio diferente; el uno tiene un cambio circular (clase obrera) y el otro tiene un cambio acumulativo (la clase capitalista)”.
Esto significa que mientras la burguesía acumula riquezas y bienes, el proletariado estará atado a reproducir el círculo vicioso de vender su fuerza de trabajo a cambio de un sueldo, dicho sueldo no le permitirá nunca salir del sistema de explotación porque está precisamente diseñado para seguir replicándose. Pese a todo esto y a la época en que se desarrolló la teoría de Marx, la lucha entre clases no es tema que surgiera con la industrialización, quizá se hizo más evidente, sí, pero la lucha entre la clase poderosa y la clase desposeída viene de mucho tiempo atrás y en nuestro país ha sido evidente desde el momento mismo en que se produjo la invasión y conquista española. De esta forma quedaron instauradas dos clases sociales, la de los conquistadores, españoles que despojaron a los nativos de sus territorios, sus costumbres, sus posesiones y sus creencias; contra los indígenas, originarios y dueños legítimos de esta tierra, desposeídos, sometidos a la esclavitud y al trabajo forzado, despojados tanto de sus posesiones materiales como de su espiritualidad y sus creencias. Es decir, la lucha entre estas dos clases no es algo que ocurra ahora en nuestros días, sino que es algo que viene reproduciéndose año tras año, evolucionando solamente pero sin perder su esencia. De nuevo Zuleta (1987) al hablar sobre la obra de Marx, El Capital, hace la siguiente anotación: “Es muy interesante ver que todas las fórmulas de El Capital al comienzo difícilmente se pueden entender si no se tiene en cuenta que no se trata de dos épocas, como a veces él dice, y sobre todo Engels, sino de la misma época; pero dos clases cambian en forma diferente. La una se reproduce y la otra acumula capital, es decir, poder”.
En Guatemala aquellos que ostentaron el poder desde la conquista lo han mantenido, ha cambiado de manos, de nombres o de circunstancias, ha evolucionado tal como lo plantea Marx, pero nunca ha dejado de pertenecerles. Inclusive la independencia de España lograda en 1821 no fue una independencia en favor de todo el pueblo guatemalteco sino en beneficio de la creciente clase criolla, poder que luego paso a los ladinos en ascenso con el surgimiento de las grandes fincas cafetaleras. A lo largo de toda esta historia se puede ver con claridad que los que menos poseen han seguido en el mismo nivel o incluso han sido despojados de más. Sería una mentira el decir que somos ajenos a esta realidad, a menos que hayamos nacido en alguna de estas familias poderosas. Caso contrario, desde niños hemos visto como nuestro ideal es llegar a poseer, llegar al estatus de esa clase social que vive sin complicaciones, que no pasa escasez económica y que posee muchos recursos a su favor y en todos lados se nos vende la idea que “ más bienes materiales significan más felicidad”. Sin embargo esto únicamente nos lleva a seguir replicando el sistema, alguno podrán mejorar su nivel económico y otros tantos seguiremos trabajando, vendiendo nuestra fuerza de trabajo, buscando algún día llegar a otra clase económica, a un mejor nivel de vida. Común es oír entre los niños y jóvenes que se estudia “para ser alguien”, como si no fuésemos alguien por el simple hecho de existir, independientemente de nuestras circunstancias económicas y materiales. Desde pequeños internalizamos la idea de que el ideal es obtener más cosas materiales, más dinero y más prestigio para ascender en la escala social. Sin embargo la verdadera burguesía se reduce a un número muy pequeño, aquellos que en verdad controlan y mueven los medios de producción cuya riqueza heredada de generación en generación se acumula
y crece cada día a costa del trabajo de otros tantos, este grupo en el sistema capitalista se vuelve prácticamente inalcanzable pues el poder y riqueza acumulado por años y años no tiene comparación a las pequeñas mejoras materiales que pudiésemos tener a costa de nuestro trabajo explotador, pese a esto , seguimos buscando la forma de parecernos más a ellos, sin darnos cuenta que con esto seguimos replicando el mismo sistema de explotación y despojo. Este sistema es el capitalismo, al que Marx llama “la dictadura de la burguesía” cuyo opuesto es el comunismo postulado por Marx como la “dictadura del proletariado”, en la cual la clase obrera sería la que rigiera la sociedad, quienes ostentaran el poder económico y político en lugar de la burguesía y en el que deberá prevalecer la igualdad absoluta para todos. Y entonces ¿es el comunismo la solución a todos los males y desigualdades de la sociedad capitalista?
Pérez-Attias (2014) refiere que: “Hoy por hoy todas las economías del mundo, con excepción de Cuba y Norcorea, se fundamentan en el “capitalismo” y en ese contexto hay países donde sus habitantes son desigualmente “ricos” comparando su ingreso per cápita con otros países, también hay países cuya población tiende a ser “igualmente pobre” y otros donde los pocos ricos son inmensamente ricos, y las mayorías, pobres, son absolutamente pobres, como en Guatemala.”
Sin embargo valdría la pena también el reflexionar acerca de las condiciones de vida de la población de países como Cuba y Corea del Norte, solamente en Cuba se calcula que más de 30,000 personas huyeron de la isla aún a costa de vender todas sus pertenencias y de que el emprender el viaje es poner en juego la vida (Hablemos Press Vision, 2015). Por otra parte en Corea del Norte la población vive asediada por el hambre, el miedo y la pobreza impuesta por la dictadura de los Kim, algunos han logrado huir pero otros tantos están condenados a vivir toda su vida bajo esas condiciones. Ante esto resulta inevitable el preguntarse si el capitalismo se alimenta de la explotación y si en los países que viven bajo el régimen comunista de igual manera las personas sufren, ¿a dónde deberíamos apuntar como sociedad si tanto el capitalismo como el socialismo no han funcionado? A mi manera de entender las cosas en ambos sistemas hay dos clases que siguen en contradicción, en el comunismo ya no es la burguesía y el proletariado, sino el dictador y su régimen contra los reprimidos y los que están en desacuerdo con el régimen.
Quizá el comunismo que Marx concibió fue en cierta manera una utopía, un ideal que los países que han adoptado este sistema no han sabido llevar a buenos términos. Sin embargo, la esencia del planteamiento de Marx sigue vigente en ambas: la sociedad se fundamenta en un conflicto, un conflicto originado en la posesión desigual del poder.
Como bien he mencionado desde un inicio, mi objetivo no es plasmar en estas líneas el marxismo como la mejor teoría sociológica, bien he expresado también mi incertidumbre y dudas acerca del sistema comunista. Más allá de si el comunismo es lo indicado, si es la solución o no ante la desigualdad, es inevitable también que la forma en que Marx planteó la lucha de clases en el capitalismo me impacte al contrastar dicho planteamiento con mi realidad. Guatemala es un país donde a todas luces la riqueza está concentrada en las manos de muy pocos, quienes han venido controlando esa riqueza de generación en generación por largos años, quienes han elaborado leyes que amparan sus métodos de despojo, quienes han disfrazado sus embates bajo el concepto
de “progreso y desarrollo”, quienes bajo la excusa de brindar empleo y generar avances han estado de acuerdo con la explotación de nuestros recursos naturales y destrucción de nuestra flora y fauna.
*
La lucha de clases en Guatemala es indiscutible, somos un país de mayorías pobres, donde ganar Q2,700.00 al mes y recibir prestaciones es un lujo, donde conformarnos con un sueldo de Q1,200.00 por trabajar de domingo a domingo es considerado un “privilegio” por al menos tener un lugar de trabajo y donde otros ,muy pocos, se dan en lujo de seguir manteniendo bajo sus pies a la mayoría, acumulando riquezas fruto del trabajo que se realiza por la necesidad de sobrevivir. En Guatemala no hemos llegado a una verdadera conciencia de clase que nos haga reflexionar y oponernos a las condiciones injustas de explotación, muchas veces porque nos hemos acomodado a subsistir con poco y porque ya es lo “normal” vivir de esta forma, los ricos seguirán siendo ricos y los pobres seguiremos siendo pobres y con esos nos basta. No negaré que es más fácil callar y acomodarse que tomar conciencia de la realidad, porque tomar conciencia de la realidad nos causa indignación y frustración. Para evitar esta frustración tratamos de aparentar la vida que quisiéramos tener, vamos a grandes centros comerciales para sentir que pertenecemos a esa sociedad aunque realmente no podamos comprar nada, quizá gastemos mucho dinero en ropa exclusiva o tengamos en casa un gran televisor aunque estemos sofocados por las deudas, o quizá simplemente nos hemos resignado a que nada cambiará. Sea como sea, mientras estamos fantaseando sobre los bienes y el dinero que quisiéramos poseer, unos pocos están realmente haciéndose ricos sentados en sus cómodos sillones, acumulando sus riquezas, mientras otros tantos están muriendo de hambre, frío o sin un techo donde pasar la noche. La contradicción entre ambas clases en Guatemala es realmente extrema.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.      Zuleta, Estanislao (1987) Ensayos sobre Marx. Colección Quipus. Editorial Percepción. Medellín, Colombia. 230 pp. E-book, recuperado de: http://s22850b56d26c3a83.jimcontent.com/download/version/1422430221/module/11182321229/name/Zuleta,%20Estanislao%20-%20Ensayos%20sobre%20Marx.pdf  
2.      Servicios Jurídicos y Sociales –SERJUS- (2009). Capitalismo, explotación e injusticia UNA HISTORIA DE DESPOJOS. Sistema de formación política y pedagógica en Educación Popular. Equipo de Mediación y Comunicación. 36 pp.
3.      Pérez-Attias, Samuel (2014). Capitalismo Desigual. Columna de opinión, diario Prensa Libre. Recuperado de: http://www.prensalibre.com/opinion/Capitalismo-desigual-Samuel-Perez-Attias_0_1147685247.html  
4.    Centro de Información, Hablemos Press (noviembre, 2015) Alarmante huida de los cubanos desde la isla. Recuperado de:      http://www.cihpress.com/2015/11/alarmante-la-huida-de-cubanos-desde-la.html

miércoles, 3 de agosto de 2016

¿Tres niñas de Guatemala?

Esa niña tenía seis años. Era de Guatemala y no moriría de amor, pero el corazón le latía como si intentara salir de entre sus costillas.  Era pánico, era terror.  No lo sentía, lo era. Oraba para que la catástrofe no llegara, para que no se hiciera pobre, ni ella ni su familia; ni ahora, ni nunca.  Porque de ser pobre, sería india.

La misma noche, otra niña a sus doce años oraba para evitar la catástrofe que temía.  Ella también era terror y pánico, pues tampoco lo sentía, lo era.  Él volvería con su mujer y ella no moriría de amor, pero sentía un deseo extraño y profundo, que se volvía culpa y temor.  Entonces oraba para que no llegara la catástrofre, para que no se hiciera lesbiana por ese deseo, ni por ese beso. Porque de ser lesbiana, sería puta.

A la noche siguiente, otra niña de ocho años. Sin ramos de lirios, sin orlas de reseda, y sin jazmín, no moriría de amor, pero soñaría terribles pesadillas en las que su cuarto se llenaba de humo, un humo verde que, aunque le provocaba carcajadas, le hacía sentir naúsea y terror. Despertó y se castigó porque sabía lo que soñaba, sabía lo que deseaba.  Como castigo se impuso la oración.  Oraba para que ese humo alucinógeno no llegara nunca a su corazón, ni al de su hermana menor.  Porque si un día fumara, sería ladrona.

De aquella niña ladina, no cambiarían nunca sus rasgos físicos, ni su identidad cultural.  No llegaría a ser "india", ni usando un traje diferente, ni viviendo en otro lugar.  Lo que sí cambiaría sería ese prejuicio que llegó de repente, quién sabe de dónde, de que la pobreza es una cuestión de "raza" o de "cultura".

Ni al tener sexo con su novio, ni al tener sexo con su novia, la otra niña, llegaría a ser "puta".  Ni realizando las aventuras sexuales que fantaseaba, ni teniendo más sexo del que quería.  Lo que sí llegaría a ser es una mujer transgresora, que aprendió a desoír el que dirán, a desoír a familia, amistades y ciencias.

Del mismo modo, ni fumando mota, ni probando tachas, ni viajando con drogas virtuales, se haría "ladrona" la tercera.  A lo más que llegará es a subir el precio de sus pasteles y galletas (mágicas) según el lugar en que los venda, pero eso no es robar.




viernes, 22 de enero de 2016

¿La visita fue la clave?

Francisco había tenido muy buenos trabajos, en general le habían buscado para ofrecerle empleo y le había ido bien.  Pensaba que esta crisis pasaría pronto.  No era una crisis económica, pues Francisco fue muy buen administrador, prudente en sus gastos y pensó siempre en aquello de “el que guarda siempre tiene”.  La crisis era más bien por el tiempo perdido.  Ahora que tenía “vacaciones obligadas” se aburría bastante y consideraba que su talento se desperdiciaba, por eso, sobre todo por sentirse dejado de lado, buscaba empleo.  Aquella semana empezó a buscar en los clasificados, pues hasta entonces su búsqueda consistía en enviar su CV a cuanta persona conocía (y no eran pocas) que pudiera ayudarle a encontrar un empleo.  “Aunque sea mal pagado” empezó a poner en los correos electrónicos el último mes.
La búsqueda en clasificados parecía una medida desesperada, pero Francisco encontró en ella una forma de entretenerse.  Le dio por leer todos los clasificados, incluso los de alquileres y los de colegios.  Esa tarea dio su fruto.  Encontró un anuncio de una institución para la cual había trabajado, fueron dos meses, pero había trabajado ahí.  Leyó con atención y envió su CV acompañado de todos los requisitos que le pedían en aquel breve anuncio: Carné de NIT, constancia de colegiado activo, antecedentes penales y policíacos, digitalización del título (por ambos lados) y sobre todo su propuesta de investigación.
Sólo después, al llega al trabajo de campo Francisco valoró en su justa dimensión la importancia que el tema de investigación tenía para el país.  En las “tres páginas (máximo)” que el anuncio le autorizaba a escribir para exponer un “Plan de Investigación” no lograba hacer planteamientos profundos, sino apenas plasmar las ideas más generales que tenía sobre las “Oportunidades y Retos para Educar sobre la Importancia de no Verter Aguas Negras al Río Jacintío, en la comunidad Altísimo Belén”.  Francisco imaginó muchísimas formas de educar,  pensó en las oportunidades que él veía y también en los retos que con facilidad identificaba.  Pero el anuncio era claro: “Investigación Participativa”.  De eso, no sabía mucho, pero sabía dónde encontrar información, más bien: a quién preguntarle.
Francisco escuchó de su asesor metodológico, Hernán, quien era amigo suyo desde los años en que empezó a estudiar en la universidad, que las investigaciones participativas se desarrollan en colectivo, según el ritmo y las necesidades de quienes se ven afectados por los problemas que se quieren resolver.  Por eso, en su Plan de Investigación, no aparecían todas las ideas que tenía para ayudar a educar en un tema tan importante, más bien, como le había aconsejado Hernán, se centró en proponer cómo acercarse a las personas para que ellas identificaran lo que debían hacer para educarse y proteger sus recursos naturales.
La llamada la recibió al día siguiente de haber enviado el correo.  Estaba leyendo los clasificados, cuando el teléfono lo interrumpió y una vos femenina, con mucha prisa, le explicó que la consultoría urgía y que su Plan era de los cinco que escucharían al día siguiente para elegir a tres personas que deberían presentar su proyecto de investigación.  Aunque él no entendió mucho, ella dijo dos veces para que quedara claro: “No recibirá honorarios por elaborar el proyecto, sólo se le pagará a quien gane la consultoría”.
Al día siguiente los nervios le ganaban, estaba en la sala de espera de una oficina de lujo, era la primera vez que iba a una entrevista sin estar seguro que el trabajo era para él.  Eso mismo le dio confianza, más o menos, pues se dijo: “No puedo perder este trabajo, pero sí me lo puedo ganar”. Había calculado mal el tráfico, así que llegó muy temprano y eso no le gustaba porque alargaba el tiempo de espera, aprovechó a ensayar en su mente la presentación que haría mientras fueron llegando las demás personas que también presentarían sus Planes.  Para su sorpresa, había personas de edades muy variadas, un joven que no despegaba ni la vista ni los dedos del teléfono; una mujer que quizá sería uno o cinco años mayor que él, que revisaba su teléfono como esperando una llamada, mientras balanceaba su pie sobre el tacón; otro hombre, ni tan joven ni tan viejo, que parecía presumir una tablet con la cual repasaba una y otra vez su presentación.  Él despertó en Francisco un temor: no traía ninguna presentación, ni en Power Point, ni en Prezi, ni en papel…
Para sorpresa de todos, incluyendo a la otra señorita que llegó un poco tarde a la entrevista y se unió al grupo cuando ya estaban en la sala de reuniones, la presentación la harían en presencia de los demás candidatos –“Y candidatas, había completado en voz baja la mayor de las mujeres” –debía ser una exposición rápida, sin la ayuda de ningún material.  El principal evaluador había dejado muy claro: “Deben convencernos de que saben de qué hablan y de que quieren hacer este trabajo”.  Dos días después cuando el evaluador llamó a Francisco para pedirle que preparara el proyecto, le explico que en la comunidad Altísimo Belén hay mucho frío y no hay acceso en vehículo: “Pero vos, podés aguantar esas condiciones”.  Parecía pregunta, a la vez que afirmación, así que Francisco no sabía cómo responder, hasta que su interlocutor dijo, “Sólo bromeaba, el frío sí te puede congelar, pero carro sí llega, no tengás pena.”
Al hablar con Hernán, sobre qué poner y qué no en su proyecto, Francisco tenía más preguntas sobre cómo era Altísimo Belén, cómo llegaría hasta allá y si aguantaría el frío.  Al leer el anunció imaginó un río fresco, cruzando un bosque cálido y muchas personas bañándose en él, ahora la imagen se parecía más a una pista de patinaje sobre hielo, que a un balneario en la naturaleza.  Distraído por esto, Francisco debía preguntar y volver a preguntar varias veces lo mismo a su asesor.  Hasta que él le dijo: “¿Vos ya fuiste a ese pueblo? Deberíamos ir, tal vez eso nos ayuda a entender porque te van a pagar tanto por este trabajo”.
La visita fue la clave.  Francisco escribió el proyecto en dos noches de desvelo, claro, luego Hernán pasó otras dos corrigiéndolo, pero es que Francisco pasaba el día imaginando que, terminada la consultoría, podría vivir un par de meses cerca del río Jacintío, eso sí, en la parte baja de la montaña en que se encontraba Altísimo Belén, pues razón tenían de haberle llamado Altísimo.  Sus ganas de volver le ayudaron a escribir sobre la importancia del proyecto, sobre cómo el cuidado del ambiente debe ser un esfuerzo comunitario y otros temas que ya conocía bien, pero que ahora tenían una imagen real asociada.
El proyecto de Francisco, como imaginará quien nos lee, fue el ganador.  Nuestro protagonista debió corregir varias veces algunos aspectos, pero encontró con facilidad las palabras necesarias.  Sabía que tuvo buen apoyo de su asesor así que cuando su proyecto fue aprobado y recibió un porcentaje de los honorarios como adelanto, pudo pagarle a Hernán por su servicio y convino con él que también colaboraría con la redacción del informe.
Ese informe lo iniciaron cuatro meses después, cuando Francisco ya había terminado el trabajo de campo en Altísimo Belén y otras cuatro comunidades más, las que le recordaban las aldeas que se representan en los nacimientos con pequeñas casitas de cartón, pues eran en realidad caseríos que se han formado cuando las familias crecen y se van estableciendo en los pequeños trechos planos de las montañas.  En fin, con aquellas familias, Francisco pudo platicar durante cuatro meses de las oportunidad y los retos que representa cambiar las costumbres de un pueblo conservador como Altísimo Belén.  Tenía mucho aprendizaje y no todo cabía en las veintiséis páginas de las que disponía para los resultados del estudio.  Las otras cuatro era para ilustraciones, demasiado retocadas para su gusto, del río Jacintío.
Recortó y recortó todo lo que pudo, hasta que, un mes después de terminar el trabajo de campo (tal como precisaba el proyecto) logró que los resultados cupieran en esas páginas, que la metodología no se extendiera más de dos y que aquel amplísimo marco teórico que incluyó en el proyecto, se viera reducido a las cinco páginas que podía ocupar en el informe.
El evaluador principal, le felicitó al terminar la lectura y le dijo: “lo bueno de un informe corto, es que la gente lo lee”.  Francisco no estaba muy seguro de que fuera suficiente razón para recortar tanto de lo mucho que había aprendido, pero “donde manda capitán…” así que asintió en silencio y se preparaba para salir de la lujosa oficina, cuando el evaluador le dijo: “En dos semanas, cuando la imprenta lo entregue, vamos a tener un evento para presentar los resultados.” Francisco pensó en las comunidades que ahora conocía y recordó que pocas personas saben leer allá, por eso su expresión fue de confusión.  El evaluador le comprendió y dijo: “El evento es para los donantes, para que vean que sí se puede salvar ese río.  Por supuesto que en Altísimo Belén, hay que implementar este proyecto, pero para que nos apoyen con más plata, hay que convencerlos de que se puede”.
Así fue como Francisco comprendió que su trabajo, que era suyo, de Hernán y de la gente de aquellas comunidades, sí tendría un impacto real; que no era sólo un proyecto para ejecutar los fondos como Hernán creía, sino que, traería más fondos que podrían usarse para proteger el río.  Se alegró auténticamente y le dijo a evaluador: “Si hay que convencerlos le tengo una propuesta: déjeme llevarlos allá” “¿Allá al Altísimo?” preguntó el evaluador, “No, allá al río Jacintío. Luego de la visita les explicamos los retos y enfatizamos las oportunidades”.

Claro, el plan de Francisco funcionó, consiguieron el dinero para implementar un plan de acción comunitaria para la protección del río Jacintío, no sólo en Altísimo Belén y sus cuatro aldeas cercanas, sino en las doce aldeas de la cuenca.  La visita fue la clave.  

miércoles, 16 de septiembre de 2015

¿Pasajeros de Lancha?

Fue un feriado largo.  Cuatro días para cambiar de ambiente, tomar aire, renovar energías, fortalecer relaciones, reflexionar la vida y viajar.
El primero para construir recuerdos de la primera vez.  Fue la primera vez en aquellos juegos anhelados, de dar vueltas juntos, de mojarnos en el culmen de aquellas emociones, de sentir las cosquillas en el estómago, de reír y de disfrutar en el parque de diversiones.  Y es que él, el menor, ya alcanzó la altura que exigen para disfrutar esas máquinas que se estremecen entre velocidad y gritos.

Ese primer día, me recordó esta película:


El segundo día para cambiar de ambiente.  Nos enfrentamos a la naturaleza, a bordo de otra máquina, una que por sus luces y por sus sombras, nos llevó con los "nervios" de punta.  Viajamos los 160 kilómetros bajo lluvias y en medio de neblina, el sol había caído y el camino a ratos se borraba del vidrio frontal, para aparecer justo a tiempo, dibujado a prisa por alguna línea que se escapaba del borrador de la lluvia, o por los sonidos de los charcos que avisaban la cercanía de la cuneta rebalsada.  Pero llegamos, la aventura fue parte de lo anecdótico y no del centro del viaje.  Descansamos esa noche en un hermoso lugar, con cena rica y fue noche de juegos de mesa.  Una verdadera sorpresa para los dos, que no sabían que esa noche estarían a la orilla del lago, y que aún es noche, no sabían lo que había a cien metros de su cama.

El tercero, fue la experiencia de ver las diferencias.  Luego del rico desayuno, caminamos curioseando artesanías que mezclan -como desde hace años -culturas, morrales y faldas "típicas" al lado de pulseras de bisutería y "hakis" de minios, en fin, manjar para la vista y cuidado para no gastar porque todo nos gusta.  Al final de aquella calle, el espejo del cielo nos dejó ver la belleza al pie de los tres volcanes que parecen erguidos de orgullo de acoger a su sombra el multicolor cuerpo de agua.  Cruzamos viajando en lancha, el pago parecía justo, pero supimos luego que fue injusto: veinticinco cada uno, cuando debió ser quince, y dos no debían pagar.  No es que sea excesivo, es que no es justo; se volvería otra anécdota esa injusticia.  Y la lancha nos llevó al otro lado, nos dejó en la capital del reino y sus calles ofrecían más colores y más formas que inquietaban más, ahí conocimos el larguísimo trabajo de los tejidos, la maravillosa creatividad que da vida a la tela, haciéndola historia y no sólo ropa.
Visitamos el templo, no por religión, sino por historia.  Recordamos que la religión se impuso, como los templos sobre los sitios sagrados, y la voz (además del idioma) sobre el silencio y la contemplación, cargada de súplica, en el lugar que un día ocupó el diálogo.  Nos reconfortó un hermoso lugar Fernando y Magdalena nos mostraron que las mariposas encuentran en su jardín lo que necesitan, aunque no deja de ser triste, que vivan en encierro.  Redes negras que evitan la salida de las mariposas, redes políticas, barreras sociales y económicas, educación y salud precarias que no dejan salir a Magdalena y que no dejarán a Feranando salir, cuando deje de ser niño, a menos que haga un esfuerzo injusto; quiero decir, es injusto que alcanzar lo que otros tienen desde siempre, signifique un esfuerzo tan grande para otros.  Sus consejos nos dejaron volver más livianos, más alegres al puerto donde otra lancha nos tomaría en su lomo, ya con más recuerdos y con más objetos que compramos, hacia aquel hotel, a cien metros del agua.

Decidimos regresar el tercer día, pero antes pasamos visitando a unes amigues.  Toda amabilidad, toda cariño, aquella familia ofreció un hogar donde dormir, pero quisimos volver al nuestro, para recargar las energías en el último día del feriado.  El camino, sin embargo, nos traicionó.  Tradición extraña de recorrer caminos con la luz de las antorchas, que desembocó en accidentes.  Dos horas de cola para otra anécdota.  Y luego del ejercicio paciente de la espera, el camino terminó en casa.

Un último día, para recibir más cariño.  Ordenar nuestro espacio, limpiarlo, compartirlo al almuerzo con las amistades que visitan y al terminar la tarde, preparar lo que hoy serviría para volver al mundo con nuevas energías.

Gracias a la vida, que nos ha dado tanto.





viernes, 15 de mayo de 2015

Comunicado a la Sociedad Guatemalteca desde la Escuela de Ciencias Psicológicas de la USAC

COMUNICADO A LA SOCIEDAD GUATEMALTECA
DESDE LA ESCUELA DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS DE LA USAC

Nosotras y nosotros, abajo firmantes, desde nuestro compromiso profesional y nuestra labor, queremos manifestar:

  1. Celebramos el despertar de conciencia en la población guatemalteca que ha ejercido su ciudadanía en legítimas manifestaciones con el deseo de transformación social, a las cuales nos unimos, manifestando nuestro repudio a los abusos de poder y la corrupción histórica tanto por quienes han ocupado los cargos de gobierno, como por personas e instituciones de otros sectores que se aprovechan y quienes han perpetuado ese modelo de conducta.  Especialmente nos alegra que estas manifestaciones han ocurrido en los escenarios públicos, en las redes sociales y en algunos medios de comunicación, sin banderas políticas, sino auténticamente en un ejercicio de ciudadanía plural.  Consideramos oportuno que quienes se han unido a este ejercicio ciudadano de manifestar, se mantengan alerta ante cualquier intento de manipulación o apropiamiento por parte de instancias partidistas, así como de cualquier mal información o provocación a la violencia.
  2. Invitamos a las personas cuya movilización ha iniciado en este momento histórico, a buscar la mayor cantidad de información posible, no sólo de la situación actual, que tanta indignación ha despertado al punto de movilizar a este sector, sino también de las condiciones y eventos que desde hace tanto tiempo otras instancias y movimientos han denunciado con la misma indignación.  Sobre todo porque esta información suele ocultarse o tergiversarse.  Sólo así el movimiento ciudadano que ahora inicia podrá articularse con otras luchas populares, como la de los pueblos indígenas, la de campesinos y campesinas, entre muchas otras.  Consideramos que esta articulación no sólo es prudente, sino necesaria, para que las transformaciones que se alcancen sean realmente profundas y estructurales, y no sólo a nivel del presente gobierno.
  3. Aplaudimos los esfuerzos de instancias como la CICIG y de jueces y juezas que han sabido obrar por el bien común, a la vez que rechazamos cualquier esfuerzo realizado para evadir o manipular los procesos judiciales que se requieren para que las personas responsables de actos tan condenables reciban las penas ordenadas en las leyes nacionales.  Consideramos que las instancias de investigación y de justicia, son una pieza clave para frenar la corrupción y ofrecer esperanza a un pueblo que busca vivir de modos más justos.
  4. Denunciamos, una vez más, que los robos directos, la corrupción, el clientelismo electorero, son vicios que han provocado históricamente y siguen provocando hoy, mucho daño al país; principalmente a los pueblos más empobrecidos por la exclusión que el sistema permite y promueve.  Consideramos que estos son sólo los efectos más visibles, los que hoy hicieron despertar estas manifestaciones populares de rechazo al sistema, y que deben realizarse esfuerzos para transformar aspectos más profundos del mismo, como la situación de la tierra y el racismo, además de la exclusión de las mujeres, de la juventud y de los adultos y las adultas mayores.  Estos aspectos sólo podrán superarse transformando las estructuras políticas, y los patrones de relación que por siglos se han construido en nuestra sociedad.  Este es pues, un llamado a denunciar los indignantes efectos, así como las terribles causas de los mismos.
  5. Por lo anterior, invitamos a las personas a movilizarse y seguir manifestando hasta que se consigan las transformaciones que como pueblo anhelamos.  Algunas se podrán conseguir por la vía de la manifestación y la presión popular, otras deben atenderse o atacarse en los espacios cotidianos, transformándonos nosotras y nosotros.  En ese espíritu hacemos también un llamado a la Universidad de San Carlos de Guatemala, para que revisemos críticamente las situaciones que han mantenido a la Universidad Estatal lejos de la realidad nacional, concentrada en sus aulas, y lejos de las reivindicaciones populares. En esta coyuntura el despertar popular puede transformar muchas de las situaciones con las que diversos sectores hemos expresado descontento, inconformidad e indignación.  En especial, el llamado lo hacemos a la comunidad estudiantil, a la juventud que llena de energía puede romper con las lógicas de conflicto y violencia que tantas veces han limitado el trabajo a favor de las mayorías populares.

Ojalá lo que inició con estas manifestaciones alcance a ser un cambio radical en la sociedad y realice en la realidad cotidiana de todas y todos las esperanzas que tenemos de vivir con justicia, en una sociedad pacífica.

Guatemala, 15 de mayo de 2015





Esmeralda Qanil, Guadalupe López, José Herbert Bolaños, Kathya Ramírez, 
Luis Alvarado, Luz Zuleta, Marcelo Colussi, Mariano González, 
Marina Villagrán, Mario René Contreras, Mavis Rodríguez, Paula López

domingo, 1 de febrero de 2015

A lxs predicadorxs de la muerte


Hablan mucho de guerras y guerrillas, y de ayuda y paz para el mundo
De lo triste y desoladxs que actualmente todxs nos encontramos
De lo escandaloso y caótico del mundo
Del hambre, la sed y la pobreza
Que estamos cayendo, cayendo en nuestra propia perdición
Que no hay vuelta atrás
Que todo llegará a un fin
¡Anhelan tanto ese fin!
¡lo sueñan! ¡lo ven llegar!
Y quieren estar vivxs cuando eso suceda
¡están segurxs que verán llegar ese fin!

Y es que no encuentran que otra cosa esperar
Están perdidxs
Sufren de hambre, de sed y de frío
Pero no del cuerpo,
Sus cuerpos se encuentran bien...
Esta hambre, esta sed y este frio son internos
Atraviesan sus pieles,
Pero no de afuera
Viene de adentro
Y es que no encuentran que otra cosa hacer
Se quieren perder porque aprendieron que a este mundo vienen pérdidxs...
Que se viene desnudx para vestirse,
Descalzx para calzarse,
Vacíx para llenarse...
¡Pobre para enriquecerse!

Ya no saben ni que más inventar
Lo tienen todo ¡y quieren más!
Todo lo buscan actualizar,
¡Porque para ellxs el pasado es deshechable!

¿a donde querrán llegar?
Anhelan otro mundo, uno mejor, uno celeste
Donde todo se encuentre bien, ¡porque para ellxs este mundo no está bien!
¿y de qué se quejan?
De las guerras y las guerrillas,
De los asesinatos, y de las injusticias...
Piden ayuda ¿ayuda a quien?

¿Acaso no se han dado cuenta que ellxs mismxs son lxs únicos que pueden ayudarse?

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Indignación

Voy caminando al banco. Voy a ese lugar a sacar dinero que me falta y lo daré porque no tengo. Con la pena en la mente, voy viendo el pavimento como quien va pensando tanto que realmente debe ver el suelo para no caerse.
Pensando en mis relajos, varios hombres me pasaron haciendo una señal de su propio concepto de halago; silbidos y otra cantidad de sonidos que realmente no sabría cómo escribirlos. La cotidianidad lo desensibiliza a una de esas cosas y no lo digo como que fuera la mejor defensa que he desarrollado.
Pero hoy algo sucedió distinto. Algo que pasa muchísimo, pero que hoy me pasó a mi. En mi camino a la sucursal bancaria, un hombre iba caminando de lo más tranquilo y venía en dirección contraria hacia mi. Se empieza (con una naturalidad que el/la lector/a deberá de imaginar) a bajar la bragueta de su pantalón, se saca el pene, se lo agarra, me mira y me tira un beso mientras intentó pasar a la par de mi. Digo intentó porque cuando me di cuenta de la situación me cruzo inmediatamente la calle escapando de una de las mayores faltas de respeto que he experimentado en mi vida.
Indignada. Indignada es la palabra, el adjetivo que mejor describirá mi estado de ese momento y con el que sigo escribiendo esta nota.
Como la vida no se va a detener por los sentimientos que una pueda tener, tenía que llegar al banco. Hago la transacción con ganas de llorar. Supe que el cajero bancario quiso de alguna forma preguntarme qué me pasaba, pero la cola era larga y eso no es parte de su trabajo. Fue, quizás, el único acto de solidaridad que jamás hubiera podido encontrar ante semejante acoso hacia mi persona.
Regreso al trabajo y le cuento a mis compañeros lo sucedido y fue la única descarga emocional que pude tener ya que la vida seguía sin detenerse y tenía que seguir trabajando. Un amigo me dice que tenía el ojo rojo y la cabeza me dolía. Me había enojado tanto y no había podido decirle al sujeto en cuestión lo que pensaba de él.
Honestamente, me importaría más un plasta de mierda seca que si este sujeto padece de alguna enfermedad mental o derivados, ya que realmente si él está enfermo es el mismísimo resultado de todo un proceso de depravación y represión sexual del cual muchas personas somos víctimas y que está tan normalizado que cualquier pendejo se siente con el derecho de enseñarle sus genitales a una chica que le parezca atractiva.
Me da asco, me enoja, me frusta y me repugna estas actitudes que si bien trato de entenderlas por mi propia salud mental, tengo harto derecho de enojarme y denunciarlo por este medio. La vida seguirá sin detenerse, claro, afortunadamente.

lunes, 20 de octubre de 2014

20 de octubre, grave ofensa; grave falta.

Tengo miedo hace 60 años
Paranoia fraguada en inhumanos engaños
Tengo miedo  porque hubo luz
Hubo blanca y perfumada luz
Que a punta de puya y fusil
Se tiño de sangre;
Pestilente sangre

Tengo miedo y dolor hace 60 años
Tengo dolor hace 60 años
Tengo dolor.
Dolor y miedo
Expresa mi silenciado clamor

Tengo miedo hace 60 años
Pero hoy me escudo en el coraje
Hoy me escudo en el deber
Que el miedo desconoce, funde día a día en mi ser
Hoy trago la saliva espesa
Amargo jarabe
Del diario temer.

Hoy recuerdo que no tuve miedo
Hubo un grito perenne
Un grito crudo
No le detuvo la diplomacia
No le detuvo el muro

Siglo veinte de la santa cuenta
A veinte días del décimo mes
Una renuncia meses atrás
No engañó, no  calmó.
Y no tuve miedo
Y tal vez causé miedo
Porque la libertad es un pecado
Porque el justo no es buen esclavo

No tuve miedo,
Tuve luz
Tuve blanca y perfumada luz
Floreció la primavera
diez años, diez años.
Grave ofensa, grave falta
¡El fusil! ¡El fusil!
Con tanto gusto el imperio entrega
Lo persigna, lo bendice,
Lo descarga, la vida maldice.

Marchita,
Maldita
Primavera que cojea.
Tengo miedo porque hace 60 años me amputaron la alegría
Tengo miedo, tengo dolor
Me duele el miedo

Me atemoriza el dolor.

domingo, 17 de agosto de 2014

Congreso de Psicología Social: Comunicado 1

Guatemala, Agosto 2014.

Compañeros/as:

Por este medio queremos agradecer la participación y el interés que han mostrado en esta primera etapa de planificación del Congreso de Psicología Social: Reconociendo y proponiendo nuestros caminos. Queremos contarles que hemos avanzado significativamente con el paso del tiempo en cuanto a propuestas y espacios de trabajo para nuestra actividad.
Es a partir del trabajo que realizamos en conjunto con los diferentes centros de práctica que hemos propuesto los siguientes ejes de análisis, discusión y trabajo que se abordarán dentro del congreso los días 25,26,27 de Septiembre delpresente año.

Ejes de trabajo.
Objeto: ¿Qué hace la Psicología Social?
- Relación con la clínica y la educativa.
Método
- Cómo insertarse en la comunidad.
- Teatro del oprimido.
- Difusión en la comunidad.
- Mediación pedagógica.
- Estrategia de entrada y salida.
- Autocuidado.
Población
- Cómo involucrar a los hombres.
- Cómo abordad comunidades multiculturales.
- Poblaciones vulnerables.
- Movimientos sociales.
- Abordaje de problemáticas comunitarias y áreas “rojas”.
- Trabajar con mujeres.
Temáticas de abordaje
- Memoria histórica.
- Psicología social y coyuntura política.
- Violencia.
Elementos teóricos
- Género.
- Masculinidad.
- Decolonialidad.
- Formación de Psicólogos Sociales.
- Etnopsicología.
Reflexiones
- Redes (organizaciones gremiales).
- Como nos ve la sociedad y las comunidades.
- Ecología de saberes (interdisciplinaridad).
- Deficiencias y limitaciones de trabajo en Psicología Social.
- Ética: nuestra postura política.
- Actualidad en Psicología Social.

Cabe recordar que estos ejes fueron construidos desde los y las estudiantes que realizan práctica en los centros del área social agrupando de esta manera las principales inquietudes y manifestaciones que se presentaron durante el trabajo grupal.
Estamos aún dentro de este proceso que dará inicio al Congreso, por lo que esperamos seguir contando con el apoyo brindado hasta ahora y a su vez, extendemos una invitación para unirse a la preparación del mismo.
Sin otro particular nos despedimos.

Colectiva Organizadora
psicosocialgt@gmail.com

Facebook: Congreso de psicología social en Guatemala.
twitter: @gtpsicosocial.
www.congresopsicologiasocialgt.wordpress.com

No gringo, no es tu –propiedad intelectual-, es mi herencia ancestral

“…y que aparezcan… los hijos esclarecidos,  los vasallos civilizados; que aparezca el hombre, la humanidad, sobre la superficie de la tierra”. Así dijeron ”… y así entró el maíz en la creación del hombre por obra de sus progenitores” 1. Hombres y mujeres de maíz, herederos de una tierra cuyo mejor tesoro está en la tierra misma, en sus frutos y virtudes. 
Hombres de maíz a quienes la semilla que, según las antiguas historias del Quiché, engendró su cuerpo les es hoy arrebatada, modificada, procesada y devuelta a un “accesible precio”.  Indignante es probablemente el calificativo más cercano a describir la sensación que recorre el cuerpo al leer “Que Guatemala desea adherirse al Convenio de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales-UPOV-…”.2 Estimado Congreso de la república, estimado MAGA, Guatemala no quiere adherirse al convenio UPOV, no deseamos ser oprimidos y oprimidas por la ley Monsanto, no concebimos que la tan sagrada y ancestral agricultura que históricamente ha sido el sostén de una desequilibrada nación sea hoy monopolizada por transnacionales.

Para entregar al pueblo, vender su dignidad, negociar con su patrimonio biológico y de ancestral tradición no puede faltar Quórum. Nunca cuando se está al servicio de la élite empresarial y del sacrosanto imperio. ¿Dónde queda la voz de quienes con sudor y sangre aran la tierra  que da luz a doradas, blancas, negras y rojas mazorcas? Una vez más, como es tradición, silenciada, ignorada y siempre en peligro de ser sentenciada.  ¿Dónde queda la voz de quienes nos podrimos por dentro consumiendo OGM? Qué maravilloso sería poder comprar, como en un mercado, los alimentos de la semana en una de esas verdes y exclusivas tiendas orgánicas, pero si el salario no se asimila al de los aprobadores del decreto 19-2014, no es ni cerca una realidad. Seguimos pues ingiriendo pesticidas, hormonas, contaminando las propias células. Claro, con tomates que rebozan en un apetecible rojo intenso.
Una vez más impera el silencio, una vez más se le da vuelta al derecho y al revés al país sin oír palabra al respecto. 


Lejos estaba Ixmucané de saber que el grano de su molienda sufriría como lo hace hoy.

1.     Anónimo. “Popol Vuh. Las antiguas historias del Quiché” páginas 117-127 Editorial Panamericana, Colombia. 1992.
2.     Decreto Ley Número 19-2014. Decreta la Ley para la Protección de Obtenciones Vegetales. Diario de Centro América. Guatemala, 26 de junio de 2014.

viernes, 25 de julio de 2014

Ah Oh

Desde que el mundo es mundo la Tierra ha mantenido a seres dominantes que han cambiado con el tiempo, ya saben, el poder. El poder que puede ser razonado, inconsciente, pensado e intencionado. Ahora, por la falta de conocimiento de la autora para profundizar más en el tema, podemos mencionar que los dinosaurios lo fueron en su momento -los dominantes- y ahora somos los humanos. Pero, también, desde que el mundo es mundo, la Tierra ha sido históricamente conflictiva. Perdón, corrijo. La Tierra ha sido la cuna de humanos históricamente conflictivos-conflictuados.
Ya van dos guerras mundiales. Centenas de mini guerras más focalizadas según su región y según las necesidades de ambas (o todas las) contrapartes. Y una guerra de cuarta generación de la que no estamos conscientes (o no queremos estarlo). Sin embargo, hubo un caso. Un caso excepcional como ningún otro que marcó el rumbo de la historia. Definió el antes y el después. Muchos piensan que es la Mesías Salvadora que vino a corregirnos a todos y a todas.
Manuel, un comerciante encuentra a una mujer desnuda tirada cerca de la placa que hace memoria a Luis de Lión en la segunda avenida del centro histórico. Le comenta la historia a la prensa con tal de recibir un poco de dinero extra y a la mañana del día siguiente se volvió noticia viral por todas partes. En el Facebook las personas publicaban fotos de ella solidarizandose con su situación. En Twitter el TT o trending topic de ese día y del día siguiente fue: #TodosSomosAhOh. ¿Ah Oh? Si, así se llama la chica.
La prensa trató de entrevistarla, pero no contestaba. Es más, pareciera que no entendía nada. Es más, si no fuera por su bien formado y tonificado cuerpo, no pareciera que fuera humana. La llevaron al San Juan de Dios y tenía una perfecta salud. Los doctores estaban impresionados con su falta de pruebas de que hubiera tenido alguna enfermedad severa alguna vez. Ya sabe, de pruebas nos valemos todxs. Sin embargo, como hablar es de humanos y ella no hablaba, la mandaron a recibir ayuda psicológica.
Una Psicóloga de renombre la atendió. Era un caso para ganar fama y nuevos pacientes en su clínica de la zona 14. Tan cabrona era la Psicóloga esta, que hizo muchos descubrimientos. El primero y tal vez más importante, aunque luego el lector evaluará cuál fue más importante; Ah Oh no era conflictiva.
-Retrosedamos un poco- Se preguntará usted ¿Cómo se supo que se llama Ah Oh si no puede hablar? Resulta que al tratar de entrevistarla ella se señalaba el pecho y decía repetidamente "Ah Oh" y como ya saben cómo somos los humanos que le ponemos nombre a todo; su nombre es Ah Oh.
Seguimos... Ah Oh no era conflictiva. ¿Cómo alguien no se ha contagiado con esa enfermedad? No era conflictiva, destructiva. Un ser sin apego material, sin envidia ni codicia. La terapia con su Psicóloga llevaba meses. Un día Ah Oh vio algo diferente en la cara de su Psicóloga; tenía ojeras, su pelo lucía distinto, estaba pálida. Con el profesionalismo con el que atienden los Psicólgos, la Psicóloga la saludó con una sonrisa y un cálido apretón de manos. Con toda la sorpresa que merita el caso, Ah Oh la abrazó. Si, este ser no humano demostró amor desinteresado. Fue tanto el impacto para la Psicóloga que ésta publicó un libro sobre su paciente; "Ser Humano Puede Ser Posible Para los Seres Humanos". Causó un revuelto mundial. Best Seller en muchos países y de todas partes del mundo venían a Guatemala para conocer a la protagonista de ese libro. La economía de Guatemala subió en porcentajes altísimos gracias al turismo que atraía. Guatemala empezó a tener mejores posiciones políticas en las decisiones del mundo. Todo esto en el contexto del Papa Francisco de la Iglesia Católica pero cuando éste murió de un disparo en la cabeza, el siguiente Papa fue Benedicto XVII de Santa Rosa, Guatemala.
Guatemala se posicionó como potencia mundial y por si no fuera poco, gana el siguiente mundial de fútbol.
¿Todo por Ah Oh? Pues si. Ah Oh le enseñó al mundo que se puede vivir en armonía al no seguir los patrones culturales tradicionales. La gente se empezó a abrazar. Los humanos empezaron a amarse sin importar su sexo. Realmente una revolución mundial y la Tierra era verde, sana y productiva. Fin.


Por si al lector todavía le interesa saber cuál es la segunda cosa que la Psicóloga descubrió y no le importa desilusionarse de la historia, puede leer el siguiente párrafo.

Como comenté que la Psicóloga era tan cabrona que también descubrió por qué Ah Oh no hablaba, ni usaba ropa, no se enfermaba y no sabía comunicarse. Resulta que Manuel, el comerciante del principio, es realmente un traficante de animales exóticos. Venía de su viaje de Petén y traía animales para venderlos a un comprador de una familia millonaria en Guatemala (Raúl Cofaño). Pues, unas semanas atrás había puesto trampas en forma de jaulas para atrapar monos allá en la selva. Saber cómo fue que pasó, pero dos "monos" quedaron atrapados en la trampa. Uno de ellos era Ah Oh. Cuando los metieron al camión se dieron cuenta que iba una patoja hermosa a la que quisieron violar, pero al darse cuenta de la peculiaridad de la mujer, la sedaron e hicieron como que la encontraron en la esquina de de Lión para vender la noticia por varios miles de quetzales.
Así es, la única forma en que un ser humano tuviera las cualidades de Ah Oh era que hubiera sido criada por un animal. Su madre, fue vendida a Raúl por miles de quetzales y a la hora de que la prensa tratara de entrevistar a Ah Oh, ella pronunciaba esos sonidos porque Ah Oh, en la forma de comunicarse entre monos significa "familia". Ah Oh preguntaba por su madre y nadie la entendía.
Claro, esto segundo la Psicóloga ya no lo divulgó.

martes, 17 de junio de 2014

Ruidos

Nadie escuchaba los cotidianos:
Un rayo negro que cae en el patio
Un disparo que viene del norte o del sur
Un bebé llorando de hambre
Un latigazo para mover a las cabras
Un grito silencioso porque le taparon la boca
Hasta que una mamá ya no aguantó:
"¡GRITEN HERMANAS MÍAS!
¿QUÉ ACASO NO SIENTEN DOLOR?
¿QUÉ ACASO NO LES QUITAN SUS ENTRAÑAS?
¡GRITEN!
¿CUÁNTOS HIJOS MÁS QUIEREN PERDER?
¿A CUÁNTAS HIJAS MÁS QUIEREN PERDER?
¡GRITEN MALDITA SEA, GRITEN!
¿POR QUÉ NADIE GRITA CONMIGO?
¿DESDE CUANDO LES CORTARON LA VOZ?
¡MI CORAZÓN ESTÁ TAN GOLPEADO QUE DUDO SUFRIR MÁS DOLOR!
¡GRITEN!
Cayó en lágrimas hasta que una mano la levantó.
Su hija, la que seguía viva, gritó.

lunes, 16 de junio de 2014

Pronunciamiento Sobre La Puya



PRONUNCIAMIENTO DE PROFESIONALES DE PSICOLOGÍA
ANTE VIOLENCIA EJERCIDA CONTRA LA PUYA

En nuestra calidad de psicólogas y psicólogos de la Escuela de Ciencias Psicológicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala y otras universidades del país, y por el compromiso adquirido, no podemos quedarnos en silencio ante hechos reprochables como la violencia ejercida por fuerzas de seguridad del Estado contra población civil en su mayoría de la tercera edad, mujeres y niñez.
Observamos el actuar de las autoridades, mismo que consideramos fuera del respeto a los derechos humanos, por tanto señalamos que el Estado de Guatemala violenta los derechos humanos de la población que resiste en el lugar conocido como "La Puya”.

Pensamos que las autoridades como representantes políticos y políticas del pueblo de Guatemala, ejerciendo el derecho a decidir y gobernar, deben respetar el derecho a la resistencia y no promover acciones que vulneren la integridad física y mental del pueblo de Guatemala.

Desde la perspectiva psicosocial los impactos a los proyectos de vida de sus pobladores, tendrán tres niveles: individual, grupal y comunitario. Poblaciones donde la vida cotidiana está vinculada con la madre tierra, al verse forzadas a vender sus tierras -en su mayoría herencias-, el exponerse a transporte pesado, sustancias químicas y escasez de agua, constituyen en sí mismos graves daños a sus derechos fundamentales y repercuten en la salud mental.

Para las mujeres en todas las edades una minera implica exponerse, por un lado afectando el crecimiento normal de las niñas, o bien provocando alteraciones genéticas para quienes están embarazadas, así como un pronóstico a futuro de cáncer en la piel, que no son posibles de palear con plantas medicinales, tal y como lo dicta su cultura.

Las mujeres de la Puya dan cuenta de una fuerte ideología religiosa que les inviste de esperanza al rezar para detener el “mal de la minera”, sin embargo, este “mal” no se detiene y por ello a pesar de sus rosarios, crucifijos, biblias y cantos fueron cruelmente atacadas físicamente por fuerzas de seguridad del Estado. Hecho que generó en las mujeres, profunda indignación, humillación y llanto porque “no nos  respetaron, nosotras no cometimos delito alguno, pero si por eso vamos a morir, vamos a seguir, porque defendemos la vida”[1]. Palabras que ojalá tuviéramos más personas en Guatemala para despertar de nuevo a la vida y defenderla.

Por otro lado cabe hacer mención que, cuando se trata de tercera edad, es decir, abuelas y abuelos al frente de una resistencia para que no se dañen sus tierras, se torna aún más que legitima su causa, dado que no son personas que perdieron la cabeza y ahora gozan de locura, sino todo lo contrario, con la clara preocupación que el peligro es real e inminente para su generación y las siguientes. Esto remite inmediatamente a recordar que lo mismo hicieron abuelas y abuelos durante el Conflicto Armado Interno defendiendo la vida bajo las siguientes palabras: “nosotros ya nos vamos a ir, pero quedan nuestros hijos, nietos y no queremos que se queden sufriendo, por eso no importa si nos toca morir”[2].

Así mismo, consideramos que el conflicto debió prevenirse cumpliendo con la legislación, no sólo a nivel de la burocracia formal, sino protegiendo legítimamente el interés superior del bien común.  Esto quiere decir, entre otras cosas, exigir un estudio de impacto ambiental pertinente[3], reconocer el derecho de consulta, el liderazgo comunitario y garantizar la posibilidad de un diálogo público y abierto, no sólo con las comunidades directamente afectadas sino con otros grupos sociales, afectados indirectamente o con interés en temas como el ambiental o el tributario; es decir un diálogo social y no sólo información o publicidad.  No habiéndose prevenido el conflicto, la solución violenta que se le dio, es un error más grave de parte del Estado de Guatemala que señalamos públicamente pues creemos debe evitarse toda vez que la resistencia del pueblo es pacífica.

Por todo lo anterior exigimos al Estado guatemalteco el respeto a todas las manifestaciones pacíficas y de resistencia de los pueblos ante industrias extractivas en el país. Para posibilitar una Guatemala con respeto a disentir, con diversidad de pensamiento cultural que pueda construir caminos de paz y democracia.

Mónica Pinzón                       Paula López                Rosa Pérez                  Luis Alvarado
Orlando Rodríguez                 Rebeca Moreira         Cesar Tezén                Edith García
Francisco Lux                          Eduardo Wolke           Herbert Bolaños          Amílcar Paredes
Mariano González                  María Reneé González


[1] Mujer en resistencia de la Puya.
[2] Abuelo de 86 años de la Puya.
[3] Plaza Pública publicó un análisis del EIA realizado por un experto que afirma no haber visto peor estudio de impacto ambiental en 42 años de trabajo (http://www.plazapublica.com.gt/content/entrevista-robert-moran-estudio-impacto-ambiental)