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miércoles, 11 de octubre de 2017

MARX Y LA LUCHA DE CLASES: UNA REALIDAD EN GUATEMALA (Jennifer Marroquín)

En esta entrada publicamos el ensayo de Jennifer Marroquín, que elaboró para el curso de Sociología, de la Escuela de Ciencias Psicológicas:

MARX Y LA LUCHA DE CLASES: UNA REALIDAD EN GUATEMALA
Por: Jennifer Marroquín

“La historia de cualquier sociedad hasta nuestros días no ha sido más que la historia de las luchas de clases” Marx, Engels (1848) Manifiesto del Partido Comunista.

La teoría sociológica de Karl Marx, nacida en Alemania, se basó en el conflicto existente entre la sociedad, este conflicto es fruto de múltiples contradicciones de las cuales las más importantes son el conflicto por los medios de producción trayendo éste el conflicto entre las clases sociales. Entre aquellos que poseen los medios de producción en contraposición con quienes no poseen nada más que su fuerza de trabajo. Esta teoría, junto a las planteadas por Comte, Durkheim y Weber, forma parte de las cuatro teorías sociológicas clásicas, sin embargo presenta una clara diferencia en comparación con las otras tres al basar sus supuestos en el conflicto social mientras que las demás se fundamentan en la importancia del pacto social y del consenso.
El por qué en estas líneas me ocupo de la teoría marxista es debido a que, a mi parecer, en el contexto guatemalteco la lucha entre clases sociales es y ha sido cruda, cruel y no parece darnos tregua. Aquellos que quieren adueñarse de todo en contraposición a aquellos que han sido despojados de todo, aquellos que nos vemos obligados a vender nuestro trabajo a cambio de un sueldo que nos permita, con suerte, obtener lo necesario para satisfacer nuestras necesidades básicas de alimentación y vivienda. Ya lo plantea SERJUS (2009) en una de sus publicaciones “a partir de la invasión española la historia de Guatemala ha sido una historia de despojos”. Vemos pues que esta lucha de clases planteada por Marx no es ni mucho menos ajena a nuestras vidas, basta con pensarlo un momento, con reflexionar acerca de quiénes mueven los intereses de esta nación, de las manos y mentes que controlan nuestro rumbo teniendo como bandera la búsqueda del progreso y del desarrollo, para darnos cuenta que nos encontramos en el lado menos favorecido de la lucha de clases.
No intento pues afirmar que la teoría de Marx es superior a las otras tres, ni discutir sobre cuál de las cuatro teorías está mejor fundamentada, así como tampoco pretendo ensalzar el comunismo propuesto por Marx como la solución para todos los problemas sociales. Más bien busco dar explicación de nuestra realidad nacional, haciendo uso de la teoría marxista y más específicamente de la lucha de clases propuesta por el autor, pues a mi criterio, es interesante cómo sigue vigente en la sociedad guatemalteca.
*
Uno de los hechos que ha llamado mi atención desde el inicio es lo intemporal de los conceptos planteados por Marx durante el siglo XIX, ya que en pleno siglo XXI siguen siendo válidos y siguen cobrando sentido en nuestra realidad. Su teoría, planteada en el siglo donde se produjo la industrialización, hizo en ese entonces muy evidente la lucha entre clases, apoyadas en el sistema capitalista. Estas clases en conflicto son la burguesía, dueños de los medios de producción; y la clase obrera o proletariado, cuya única posesión es su fuerza de trabajo. Estanislao Zuleta (1987) lo explica de la siguiente manera: “Entre las dos clases que él (Marx) pensaba en el esquema inicial
del El Capital hay un tipo de cambio diferente; el uno tiene un cambio circular (clase obrera) y el otro tiene un cambio acumulativo (la clase capitalista)”.
Esto significa que mientras la burguesía acumula riquezas y bienes, el proletariado estará atado a reproducir el círculo vicioso de vender su fuerza de trabajo a cambio de un sueldo, dicho sueldo no le permitirá nunca salir del sistema de explotación porque está precisamente diseñado para seguir replicándose. Pese a todo esto y a la época en que se desarrolló la teoría de Marx, la lucha entre clases no es tema que surgiera con la industrialización, quizá se hizo más evidente, sí, pero la lucha entre la clase poderosa y la clase desposeída viene de mucho tiempo atrás y en nuestro país ha sido evidente desde el momento mismo en que se produjo la invasión y conquista española. De esta forma quedaron instauradas dos clases sociales, la de los conquistadores, españoles que despojaron a los nativos de sus territorios, sus costumbres, sus posesiones y sus creencias; contra los indígenas, originarios y dueños legítimos de esta tierra, desposeídos, sometidos a la esclavitud y al trabajo forzado, despojados tanto de sus posesiones materiales como de su espiritualidad y sus creencias. Es decir, la lucha entre estas dos clases no es algo que ocurra ahora en nuestros días, sino que es algo que viene reproduciéndose año tras año, evolucionando solamente pero sin perder su esencia. De nuevo Zuleta (1987) al hablar sobre la obra de Marx, El Capital, hace la siguiente anotación: “Es muy interesante ver que todas las fórmulas de El Capital al comienzo difícilmente se pueden entender si no se tiene en cuenta que no se trata de dos épocas, como a veces él dice, y sobre todo Engels, sino de la misma época; pero dos clases cambian en forma diferente. La una se reproduce y la otra acumula capital, es decir, poder”.
En Guatemala aquellos que ostentaron el poder desde la conquista lo han mantenido, ha cambiado de manos, de nombres o de circunstancias, ha evolucionado tal como lo plantea Marx, pero nunca ha dejado de pertenecerles. Inclusive la independencia de España lograda en 1821 no fue una independencia en favor de todo el pueblo guatemalteco sino en beneficio de la creciente clase criolla, poder que luego paso a los ladinos en ascenso con el surgimiento de las grandes fincas cafetaleras. A lo largo de toda esta historia se puede ver con claridad que los que menos poseen han seguido en el mismo nivel o incluso han sido despojados de más. Sería una mentira el decir que somos ajenos a esta realidad, a menos que hayamos nacido en alguna de estas familias poderosas. Caso contrario, desde niños hemos visto como nuestro ideal es llegar a poseer, llegar al estatus de esa clase social que vive sin complicaciones, que no pasa escasez económica y que posee muchos recursos a su favor y en todos lados se nos vende la idea que “ más bienes materiales significan más felicidad”. Sin embargo esto únicamente nos lleva a seguir replicando el sistema, alguno podrán mejorar su nivel económico y otros tantos seguiremos trabajando, vendiendo nuestra fuerza de trabajo, buscando algún día llegar a otra clase económica, a un mejor nivel de vida. Común es oír entre los niños y jóvenes que se estudia “para ser alguien”, como si no fuésemos alguien por el simple hecho de existir, independientemente de nuestras circunstancias económicas y materiales. Desde pequeños internalizamos la idea de que el ideal es obtener más cosas materiales, más dinero y más prestigio para ascender en la escala social. Sin embargo la verdadera burguesía se reduce a un número muy pequeño, aquellos que en verdad controlan y mueven los medios de producción cuya riqueza heredada de generación en generación se acumula
y crece cada día a costa del trabajo de otros tantos, este grupo en el sistema capitalista se vuelve prácticamente inalcanzable pues el poder y riqueza acumulado por años y años no tiene comparación a las pequeñas mejoras materiales que pudiésemos tener a costa de nuestro trabajo explotador, pese a esto , seguimos buscando la forma de parecernos más a ellos, sin darnos cuenta que con esto seguimos replicando el mismo sistema de explotación y despojo. Este sistema es el capitalismo, al que Marx llama “la dictadura de la burguesía” cuyo opuesto es el comunismo postulado por Marx como la “dictadura del proletariado”, en la cual la clase obrera sería la que rigiera la sociedad, quienes ostentaran el poder económico y político en lugar de la burguesía y en el que deberá prevalecer la igualdad absoluta para todos. Y entonces ¿es el comunismo la solución a todos los males y desigualdades de la sociedad capitalista?
Pérez-Attias (2014) refiere que: “Hoy por hoy todas las economías del mundo, con excepción de Cuba y Norcorea, se fundamentan en el “capitalismo” y en ese contexto hay países donde sus habitantes son desigualmente “ricos” comparando su ingreso per cápita con otros países, también hay países cuya población tiende a ser “igualmente pobre” y otros donde los pocos ricos son inmensamente ricos, y las mayorías, pobres, son absolutamente pobres, como en Guatemala.”
Sin embargo valdría la pena también el reflexionar acerca de las condiciones de vida de la población de países como Cuba y Corea del Norte, solamente en Cuba se calcula que más de 30,000 personas huyeron de la isla aún a costa de vender todas sus pertenencias y de que el emprender el viaje es poner en juego la vida (Hablemos Press Vision, 2015). Por otra parte en Corea del Norte la población vive asediada por el hambre, el miedo y la pobreza impuesta por la dictadura de los Kim, algunos han logrado huir pero otros tantos están condenados a vivir toda su vida bajo esas condiciones. Ante esto resulta inevitable el preguntarse si el capitalismo se alimenta de la explotación y si en los países que viven bajo el régimen comunista de igual manera las personas sufren, ¿a dónde deberíamos apuntar como sociedad si tanto el capitalismo como el socialismo no han funcionado? A mi manera de entender las cosas en ambos sistemas hay dos clases que siguen en contradicción, en el comunismo ya no es la burguesía y el proletariado, sino el dictador y su régimen contra los reprimidos y los que están en desacuerdo con el régimen.
Quizá el comunismo que Marx concibió fue en cierta manera una utopía, un ideal que los países que han adoptado este sistema no han sabido llevar a buenos términos. Sin embargo, la esencia del planteamiento de Marx sigue vigente en ambas: la sociedad se fundamenta en un conflicto, un conflicto originado en la posesión desigual del poder.
Como bien he mencionado desde un inicio, mi objetivo no es plasmar en estas líneas el marxismo como la mejor teoría sociológica, bien he expresado también mi incertidumbre y dudas acerca del sistema comunista. Más allá de si el comunismo es lo indicado, si es la solución o no ante la desigualdad, es inevitable también que la forma en que Marx planteó la lucha de clases en el capitalismo me impacte al contrastar dicho planteamiento con mi realidad. Guatemala es un país donde a todas luces la riqueza está concentrada en las manos de muy pocos, quienes han venido controlando esa riqueza de generación en generación por largos años, quienes han elaborado leyes que amparan sus métodos de despojo, quienes han disfrazado sus embates bajo el concepto
de “progreso y desarrollo”, quienes bajo la excusa de brindar empleo y generar avances han estado de acuerdo con la explotación de nuestros recursos naturales y destrucción de nuestra flora y fauna.
*
La lucha de clases en Guatemala es indiscutible, somos un país de mayorías pobres, donde ganar Q2,700.00 al mes y recibir prestaciones es un lujo, donde conformarnos con un sueldo de Q1,200.00 por trabajar de domingo a domingo es considerado un “privilegio” por al menos tener un lugar de trabajo y donde otros ,muy pocos, se dan en lujo de seguir manteniendo bajo sus pies a la mayoría, acumulando riquezas fruto del trabajo que se realiza por la necesidad de sobrevivir. En Guatemala no hemos llegado a una verdadera conciencia de clase que nos haga reflexionar y oponernos a las condiciones injustas de explotación, muchas veces porque nos hemos acomodado a subsistir con poco y porque ya es lo “normal” vivir de esta forma, los ricos seguirán siendo ricos y los pobres seguiremos siendo pobres y con esos nos basta. No negaré que es más fácil callar y acomodarse que tomar conciencia de la realidad, porque tomar conciencia de la realidad nos causa indignación y frustración. Para evitar esta frustración tratamos de aparentar la vida que quisiéramos tener, vamos a grandes centros comerciales para sentir que pertenecemos a esa sociedad aunque realmente no podamos comprar nada, quizá gastemos mucho dinero en ropa exclusiva o tengamos en casa un gran televisor aunque estemos sofocados por las deudas, o quizá simplemente nos hemos resignado a que nada cambiará. Sea como sea, mientras estamos fantaseando sobre los bienes y el dinero que quisiéramos poseer, unos pocos están realmente haciéndose ricos sentados en sus cómodos sillones, acumulando sus riquezas, mientras otros tantos están muriendo de hambre, frío o sin un techo donde pasar la noche. La contradicción entre ambas clases en Guatemala es realmente extrema.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.      Zuleta, Estanislao (1987) Ensayos sobre Marx. Colección Quipus. Editorial Percepción. Medellín, Colombia. 230 pp. E-book, recuperado de: http://s22850b56d26c3a83.jimcontent.com/download/version/1422430221/module/11182321229/name/Zuleta,%20Estanislao%20-%20Ensayos%20sobre%20Marx.pdf  
2.      Servicios Jurídicos y Sociales –SERJUS- (2009). Capitalismo, explotación e injusticia UNA HISTORIA DE DESPOJOS. Sistema de formación política y pedagógica en Educación Popular. Equipo de Mediación y Comunicación. 36 pp.
3.      Pérez-Attias, Samuel (2014). Capitalismo Desigual. Columna de opinión, diario Prensa Libre. Recuperado de: http://www.prensalibre.com/opinion/Capitalismo-desigual-Samuel-Perez-Attias_0_1147685247.html  
4.    Centro de Información, Hablemos Press (noviembre, 2015) Alarmante huida de los cubanos desde la isla. Recuperado de:      http://www.cihpress.com/2015/11/alarmante-la-huida-de-cubanos-desde-la.html

sábado, 25 de junio de 2016

El quehacer y la vida

Comparto un texto de Paula López, ojalá pronto una autora del blog:

Corté y podé mi arbusto de albahaca. Hice dos montoncitos. Agarré uno y pensé en pasarlo por mi cuerpo, porque me sentía cansada, enojada, triste y decepcionada por aquellas cosas injustas que pasan. Así como alguna vez vi que lo hacían quienes practican costumbres maya. La primer foto es el montón de albahaca que corté y la segunda foto es el manojo que agarré y que después de pasarlo por mi cuerpo, la noté diferente. Por supuesto me impresioné al ver que la segunda foto la albahaca estaba marchita habiendo sido cortada al mismo tiempo que la albahaca de la primer foto. 

Me puse a pensar en las cosas que sienten quienes pierden a sus familiares en desastres como el derrumbe-deslave de zona 3 el pasado miércoles 27 de abril. Quienes años por años padecen de condiciones laborales nefastas para mantener su vida "digna". Viniéndose a la ciudad dejando el interior del país porque encontrarán lo que la periferia no pudo darles.

Me indigné mucho este sábado en la práctica que superviso. Ante los testimonios de familiares que fallecieron en el derrumbe-deslave en el mal llamado relleno sanitario de zona 3, quienes expresaron: "no sé qué hacer tras la muerte de mi madre"; "Ahora los camiones de basura tienen la basura adentro porque no se puede tirar en el relleno, porque no está abierto y nos cobran Q 60.00 en Villa Nueva al ir a tirarla"; "La gente se escuchaba, gemía, los gritos por no poder salir a flote, porque como remolino se la llevó el montón de basura"; "se quemó la piel de las personas que sobre vivieron por el ácido que allí se genera"; "a pocos días de la celebración del día de la madre me quedé sin madre"; "la culpa la tienen los de la municipalidad por no escuchar que había una grieta que había que tapar"; "Q300.00 quetzales cobran por tener carnet para ser guajero y poder entrar al basurero para recibir los camiones de basura"; "sin embargo, la gente que quiere guajear se entra por otros lados"; "el alcalde auxiliar es quien reparte los patios para que los guajeros vayan a chatarrear"; "fue en el patio siete donde sucedió eso, se fue una excavadora y un camión de basura"; "ya queremos empezar a trabajar, porque cada día que no estamos allí no ganamos y vivimos al día".

Las condiciones que por años continúan manteniéndose en nuestra Guatemala. No interesa dar solución a un problema de nación. No interesa crear condiciones mejores para que las personas que día a día son guajeros, reciclan o venden lo reciclado, tengan un salario digno, u otras propuestas laborales, etc. El negocio del reciclado en el país, ya no es tan rentable como antes, pero sostiene a miles de familias y en ese sentido, todavía sirve para el sistema en el que vivimos. 

Los líderes invitaron al centro de práctica a participar en reuniones interinstitucionales para "ver cómo se puede ayudar a tantas familias afectadas". Donde descubrimos y vamos sabiendo hay muchos intereses personales, políticos e institucionales de no cambiar lo que hay.  Yo me pregunto, ¿qué hacemos y estamos haciendo como universidad para cambiar realmente las condiciones en las que vivimos, esas que nos molestan, esas que nos torturan, esas que torturan a otros y otras? ¿Alguna vez existirá algún movimiento que de solución a la situación de la basura que TODOS Y TODAS generamos? En todo caso, ¿el señor Alvaro Arzú dejará de maquillar la ciudad con parques y flores y se ocupará de este problema?

jueves, 15 de octubre de 2015

¿Qué proyecto de vida?

Estuve pensando mucho en los comentarios con que acompañaría estas imágenes.  Pretendía hacer un análisis amplio de cómo los medios de comunicación tradicionales ofrecen pocas oportunidades para pensar un proyecto de vida fuera de los cánones ideológicos del capitalismo y el patriarcado.
Me gana el tiempo, que fluye y se escapa.  Y me deja apenas la opción de compartir con ustedes las imágenes y el contexto en que se crearon.

Fue en el curso de Psicología de la Comunicación Social.  La instrucción fue que en grupos y con recortes de los periódicos que llevaron a clase, debían narrar la vida de un personaje (ficticio) o una persona (real), en un papelógrafo.

Estos son los resultados (al hacer click, las imagénes se amplían):
 






 

viernes, 15 de mayo de 2015

Comunicado a la Sociedad Guatemalteca desde la Escuela de Ciencias Psicológicas de la USAC

COMUNICADO A LA SOCIEDAD GUATEMALTECA
DESDE LA ESCUELA DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS DE LA USAC

Nosotras y nosotros, abajo firmantes, desde nuestro compromiso profesional y nuestra labor, queremos manifestar:

  1. Celebramos el despertar de conciencia en la población guatemalteca que ha ejercido su ciudadanía en legítimas manifestaciones con el deseo de transformación social, a las cuales nos unimos, manifestando nuestro repudio a los abusos de poder y la corrupción histórica tanto por quienes han ocupado los cargos de gobierno, como por personas e instituciones de otros sectores que se aprovechan y quienes han perpetuado ese modelo de conducta.  Especialmente nos alegra que estas manifestaciones han ocurrido en los escenarios públicos, en las redes sociales y en algunos medios de comunicación, sin banderas políticas, sino auténticamente en un ejercicio de ciudadanía plural.  Consideramos oportuno que quienes se han unido a este ejercicio ciudadano de manifestar, se mantengan alerta ante cualquier intento de manipulación o apropiamiento por parte de instancias partidistas, así como de cualquier mal información o provocación a la violencia.
  2. Invitamos a las personas cuya movilización ha iniciado en este momento histórico, a buscar la mayor cantidad de información posible, no sólo de la situación actual, que tanta indignación ha despertado al punto de movilizar a este sector, sino también de las condiciones y eventos que desde hace tanto tiempo otras instancias y movimientos han denunciado con la misma indignación.  Sobre todo porque esta información suele ocultarse o tergiversarse.  Sólo así el movimiento ciudadano que ahora inicia podrá articularse con otras luchas populares, como la de los pueblos indígenas, la de campesinos y campesinas, entre muchas otras.  Consideramos que esta articulación no sólo es prudente, sino necesaria, para que las transformaciones que se alcancen sean realmente profundas y estructurales, y no sólo a nivel del presente gobierno.
  3. Aplaudimos los esfuerzos de instancias como la CICIG y de jueces y juezas que han sabido obrar por el bien común, a la vez que rechazamos cualquier esfuerzo realizado para evadir o manipular los procesos judiciales que se requieren para que las personas responsables de actos tan condenables reciban las penas ordenadas en las leyes nacionales.  Consideramos que las instancias de investigación y de justicia, son una pieza clave para frenar la corrupción y ofrecer esperanza a un pueblo que busca vivir de modos más justos.
  4. Denunciamos, una vez más, que los robos directos, la corrupción, el clientelismo electorero, son vicios que han provocado históricamente y siguen provocando hoy, mucho daño al país; principalmente a los pueblos más empobrecidos por la exclusión que el sistema permite y promueve.  Consideramos que estos son sólo los efectos más visibles, los que hoy hicieron despertar estas manifestaciones populares de rechazo al sistema, y que deben realizarse esfuerzos para transformar aspectos más profundos del mismo, como la situación de la tierra y el racismo, además de la exclusión de las mujeres, de la juventud y de los adultos y las adultas mayores.  Estos aspectos sólo podrán superarse transformando las estructuras políticas, y los patrones de relación que por siglos se han construido en nuestra sociedad.  Este es pues, un llamado a denunciar los indignantes efectos, así como las terribles causas de los mismos.
  5. Por lo anterior, invitamos a las personas a movilizarse y seguir manifestando hasta que se consigan las transformaciones que como pueblo anhelamos.  Algunas se podrán conseguir por la vía de la manifestación y la presión popular, otras deben atenderse o atacarse en los espacios cotidianos, transformándonos nosotras y nosotros.  En ese espíritu hacemos también un llamado a la Universidad de San Carlos de Guatemala, para que revisemos críticamente las situaciones que han mantenido a la Universidad Estatal lejos de la realidad nacional, concentrada en sus aulas, y lejos de las reivindicaciones populares. En esta coyuntura el despertar popular puede transformar muchas de las situaciones con las que diversos sectores hemos expresado descontento, inconformidad e indignación.  En especial, el llamado lo hacemos a la comunidad estudiantil, a la juventud que llena de energía puede romper con las lógicas de conflicto y violencia que tantas veces han limitado el trabajo a favor de las mayorías populares.

Ojalá lo que inició con estas manifestaciones alcance a ser un cambio radical en la sociedad y realice en la realidad cotidiana de todas y todos las esperanzas que tenemos de vivir con justicia, en una sociedad pacífica.

Guatemala, 15 de mayo de 2015





Esmeralda Qanil, Guadalupe López, José Herbert Bolaños, Kathya Ramírez, 
Luis Alvarado, Luz Zuleta, Marcelo Colussi, Mariano González, 
Marina Villagrán, Mario René Contreras, Mavis Rodríguez, Paula López

lunes, 9 de marzo de 2015

¿En qué campo se aplica la Teoría de Género?


Recientemente tuve oportunidad de ver una transcripción literal de un acta de consejo directivo de la Escuela de Ciencias Psicológicas.  En ella –en la copia –el secretario del consejo informaba a un grupo de estudiantes sobre las decisiones tomadas por el consejo respecto a diversas solicitudes que ellos y ellas plantearon, principalmente la resolución del consejo atendía la solicitud de dispensa a una normativa que les impedía asignarse el curso “Módulo Integrativo Aplicado VII” es decir, la Práctica y los cursos electivos por área (correspondientes al noveno semestre).  De dicho documento varios son los puntos que merecen un análisis no sólo profundo, sino con diferentes miradas.  Yo he elegido uno que, si bien no está directamente relacionado con las problemáticas planteadas y lo está poco con las soluciones esbozadas, me parece que puede ayudarnos ver y reflexionar sobre la comprensión que tenemos de la psicología, de sus campos y del “nuevo” (a estas alturas no sé si llamarle nuevo) diseño curricular.
El consejo directivo propone que la asignación de los cursos electivos esté sujeta que estén pendientes más de dos cursos y que no corresponda(n) a los que serían “contenidos específicos del área”.  Así, para los electivos de psicología industrial se considera requisito el curso Fundamentos de Administración; para el área clínica el curso Sistemas de Psicoterapia; para la educativa el curso Psicopedagogía; y para el área social Etnopsicología y Psicología de Género.
Este es el punto que despertó en mí una reflexión que quiero compartir.  ¿La teoría de género (quisiera decir el feminismo, pero me parece que actualmente el curso se plantea desde la teoría de género y no desde el feminismo) es una teoría cuya aplicación es exclusiva de la psicología social y escapa a los demás campos de la psicología? ¡Por supuesto que no!  Bueno, tal parece que el supuesto del Consejo Directivo es que sí.  Pero se le escapa al Consejo Directivo, y no es un señalamiento a las personas, sino a la institución como tal, aclaro, quiero proponer una reflexión a la Escuela en todos los niveles.  Olvida –ojalá no se trata de desconocimiento –el Consejo que la teoría de género ha sido una de las herramientas más útiles para la comprensión de fenómenos tales como la violencia intrafamiliar, tantas veces atendida a nivel individual y grupal desde la perspectiva de la psicología clínica, no digamos de la violencia de género, igualmente atendida.  Olvida el Consejo –sigo suponiendo que es olvido –que la teoría de género permite, por ejemplo, el diseño de protocolos de atención a víctimas de extorsión (no hablo de violencia de género) por parte del ministerio público con pertinencia cultural y de género, herramienta propia de la psicología clínica.  Escapa a los criterios del Consejo al tomar esta decisión, que el ministerio de educación tiene una dependencia que se dedica a promover la inclusión de género en todas las actividades que promueve, desde los libros de texto, la educación integral en sexualidad, las escuelas para padres y madres, etc. y que por tanto, la teoría de género es un contenido específico requerido por el campo de la psicología educativa.  Se le escapa también que el proceso educativo es el principal medio por el cual se construyen y legitiman los patrones en que nos relacionamos hombres y mujeres, y por tanto dicho proceso debe ser estudiado también con el enfoque de género (insisto, ojalá fuera con la mirada feminista) a fin de lograr deconstruir los patrones de opresión para mejorar la condición generada por el sistema patriarcal.  Deja de ver el Consejo, o al menos al pronunciarse así da la apariencia de no reconocer, que una psicología industrial (quisiera decir psicología del trabajo, pero en la Escuela el campo se ha desarrollado desde la perspectiva industrial) que olvide las inequidades de género, o peor, que las fomente no podrá desarrollar el potencial humano para lograr su plena realización.
Quiero decir, pues, que al estimar los contenidos de un curso como Psicología de Género como requisitos exclusivos de la psicología social, el Consejo y toda aquella persona que así los considere, demuestra lo poco que la teoría de género ha logrado permear en nuestra comprensión de la psicología, muestra cuán aislados vemos los campos de aplicación de esta ciencia y deja ver también, cuánto nos falta para integrarnos, no sólo como ciencia, aún más en esfuerzos interdiscplinarios y transdisciplinarios.

lunes, 17 de noviembre de 2014

¡Hágale! o pague taxi

El 19 de noviembre se presentará por tercera vez esta obra de teatro del oprimido.
Esta vez, en el VIII Congreso Nacional de prevención y atención a las violencias contra la niñez y adolescencia, en el marco de los 25 años de la Convención de los Derechos del Niño.  La segunda ocasión (que aparece en la foto) fue en el Congreso de Psicología Social de Guatemala (en septiembre pasado).
La experiencia que viene nos presenta una tercera oportunidad con un público distinto a los dos que han participado en la reflexiones y acciones a las que reta la obra.  Veremos cómo nos va.

Para ver el video de la primera presentación pueden acceder a:
https://www.youtube.com/watch?v=qNwPz0n3rjU


martes, 26 de agosto de 2014

Congreso de Psicología Social de Guatemala sep/2014

La invitación está  abierta a participar en este evento tan genial y tan necesario:


También adjuntamos información sobre la convocatoria del mismo congreso a escribir:
aquí la invitación y las bases del concurso de ensayos.


Agregamos a nuestra lista de sitios sugeridos el blog oficial del congreso: 
http://congresopsicologiasocialgt.wordpress.com/ 

domingo, 17 de agosto de 2014

Congreso de Psicología Social: Comunicado 1

Guatemala, Agosto 2014.

Compañeros/as:

Por este medio queremos agradecer la participación y el interés que han mostrado en esta primera etapa de planificación del Congreso de Psicología Social: Reconociendo y proponiendo nuestros caminos. Queremos contarles que hemos avanzado significativamente con el paso del tiempo en cuanto a propuestas y espacios de trabajo para nuestra actividad.
Es a partir del trabajo que realizamos en conjunto con los diferentes centros de práctica que hemos propuesto los siguientes ejes de análisis, discusión y trabajo que se abordarán dentro del congreso los días 25,26,27 de Septiembre delpresente año.

Ejes de trabajo.
Objeto: ¿Qué hace la Psicología Social?
- Relación con la clínica y la educativa.
Método
- Cómo insertarse en la comunidad.
- Teatro del oprimido.
- Difusión en la comunidad.
- Mediación pedagógica.
- Estrategia de entrada y salida.
- Autocuidado.
Población
- Cómo involucrar a los hombres.
- Cómo abordad comunidades multiculturales.
- Poblaciones vulnerables.
- Movimientos sociales.
- Abordaje de problemáticas comunitarias y áreas “rojas”.
- Trabajar con mujeres.
Temáticas de abordaje
- Memoria histórica.
- Psicología social y coyuntura política.
- Violencia.
Elementos teóricos
- Género.
- Masculinidad.
- Decolonialidad.
- Formación de Psicólogos Sociales.
- Etnopsicología.
Reflexiones
- Redes (organizaciones gremiales).
- Como nos ve la sociedad y las comunidades.
- Ecología de saberes (interdisciplinaridad).
- Deficiencias y limitaciones de trabajo en Psicología Social.
- Ética: nuestra postura política.
- Actualidad en Psicología Social.

Cabe recordar que estos ejes fueron construidos desde los y las estudiantes que realizan práctica en los centros del área social agrupando de esta manera las principales inquietudes y manifestaciones que se presentaron durante el trabajo grupal.
Estamos aún dentro de este proceso que dará inicio al Congreso, por lo que esperamos seguir contando con el apoyo brindado hasta ahora y a su vez, extendemos una invitación para unirse a la preparación del mismo.
Sin otro particular nos despedimos.

Colectiva Organizadora
psicosocialgt@gmail.com

Facebook: Congreso de psicología social en Guatemala.
twitter: @gtpsicosocial.
www.congresopsicologiasocialgt.wordpress.com

lunes, 16 de junio de 2014

Pronunciamiento Sobre La Puya



PRONUNCIAMIENTO DE PROFESIONALES DE PSICOLOGÍA
ANTE VIOLENCIA EJERCIDA CONTRA LA PUYA

En nuestra calidad de psicólogas y psicólogos de la Escuela de Ciencias Psicológicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala y otras universidades del país, y por el compromiso adquirido, no podemos quedarnos en silencio ante hechos reprochables como la violencia ejercida por fuerzas de seguridad del Estado contra población civil en su mayoría de la tercera edad, mujeres y niñez.
Observamos el actuar de las autoridades, mismo que consideramos fuera del respeto a los derechos humanos, por tanto señalamos que el Estado de Guatemala violenta los derechos humanos de la población que resiste en el lugar conocido como "La Puya”.

Pensamos que las autoridades como representantes políticos y políticas del pueblo de Guatemala, ejerciendo el derecho a decidir y gobernar, deben respetar el derecho a la resistencia y no promover acciones que vulneren la integridad física y mental del pueblo de Guatemala.

Desde la perspectiva psicosocial los impactos a los proyectos de vida de sus pobladores, tendrán tres niveles: individual, grupal y comunitario. Poblaciones donde la vida cotidiana está vinculada con la madre tierra, al verse forzadas a vender sus tierras -en su mayoría herencias-, el exponerse a transporte pesado, sustancias químicas y escasez de agua, constituyen en sí mismos graves daños a sus derechos fundamentales y repercuten en la salud mental.

Para las mujeres en todas las edades una minera implica exponerse, por un lado afectando el crecimiento normal de las niñas, o bien provocando alteraciones genéticas para quienes están embarazadas, así como un pronóstico a futuro de cáncer en la piel, que no son posibles de palear con plantas medicinales, tal y como lo dicta su cultura.

Las mujeres de la Puya dan cuenta de una fuerte ideología religiosa que les inviste de esperanza al rezar para detener el “mal de la minera”, sin embargo, este “mal” no se detiene y por ello a pesar de sus rosarios, crucifijos, biblias y cantos fueron cruelmente atacadas físicamente por fuerzas de seguridad del Estado. Hecho que generó en las mujeres, profunda indignación, humillación y llanto porque “no nos  respetaron, nosotras no cometimos delito alguno, pero si por eso vamos a morir, vamos a seguir, porque defendemos la vida”[1]. Palabras que ojalá tuviéramos más personas en Guatemala para despertar de nuevo a la vida y defenderla.

Por otro lado cabe hacer mención que, cuando se trata de tercera edad, es decir, abuelas y abuelos al frente de una resistencia para que no se dañen sus tierras, se torna aún más que legitima su causa, dado que no son personas que perdieron la cabeza y ahora gozan de locura, sino todo lo contrario, con la clara preocupación que el peligro es real e inminente para su generación y las siguientes. Esto remite inmediatamente a recordar que lo mismo hicieron abuelas y abuelos durante el Conflicto Armado Interno defendiendo la vida bajo las siguientes palabras: “nosotros ya nos vamos a ir, pero quedan nuestros hijos, nietos y no queremos que se queden sufriendo, por eso no importa si nos toca morir”[2].

Así mismo, consideramos que el conflicto debió prevenirse cumpliendo con la legislación, no sólo a nivel de la burocracia formal, sino protegiendo legítimamente el interés superior del bien común.  Esto quiere decir, entre otras cosas, exigir un estudio de impacto ambiental pertinente[3], reconocer el derecho de consulta, el liderazgo comunitario y garantizar la posibilidad de un diálogo público y abierto, no sólo con las comunidades directamente afectadas sino con otros grupos sociales, afectados indirectamente o con interés en temas como el ambiental o el tributario; es decir un diálogo social y no sólo información o publicidad.  No habiéndose prevenido el conflicto, la solución violenta que se le dio, es un error más grave de parte del Estado de Guatemala que señalamos públicamente pues creemos debe evitarse toda vez que la resistencia del pueblo es pacífica.

Por todo lo anterior exigimos al Estado guatemalteco el respeto a todas las manifestaciones pacíficas y de resistencia de los pueblos ante industrias extractivas en el país. Para posibilitar una Guatemala con respeto a disentir, con diversidad de pensamiento cultural que pueda construir caminos de paz y democracia.

Mónica Pinzón                       Paula López                Rosa Pérez                  Luis Alvarado
Orlando Rodríguez                 Rebeca Moreira         Cesar Tezén                Edith García
Francisco Lux                          Eduardo Wolke           Herbert Bolaños          Amílcar Paredes
Mariano González                  María Reneé González


[1] Mujer en resistencia de la Puya.
[2] Abuelo de 86 años de la Puya.
[3] Plaza Pública publicó un análisis del EIA realizado por un experto que afirma no haber visto peor estudio de impacto ambiental en 42 años de trabajo (http://www.plazapublica.com.gt/content/entrevista-robert-moran-estudio-impacto-ambiental)

lunes, 24 de marzo de 2014

De fumar

(escrito el 7 de julio de 2007)

Me tomo un receso en mis labores (ni tantas, ni tan importantes), del fin de semana para comentar, brevemente, algunos cambios que he notado en mi entorno con respecto a ese hábito tan placentero, pero dañino, que es fumar.
Sucede que, luego de mucho tiempo sin fumar (¡qué inexactitud decir “mucho tiempo”! porque cualquiera que haya dejado de fumar sabe que el tiempo se valora de un modo distinto cuando se acaba de cortar el vicio, pero lo dejo así),  luego de mucho tiempo sin fumar decidí “echarme un cigarro”, una tarde en la que me tocó esperar un firma en la universidad.  Sabía que la espera era larga y eso de fumar me podría hacer sentir más corta la espera. 
Recordé esa tarde que al entrar a “la U” fumaba.  En esos días me gustaba bastante el tabaco con nicotina y mentol y encontré en las aulas varias personas más, que también pertenecían a la comunidad fumadora.  Noté mientras estudié mi carrera diversas campañas y acciones en contra del cancerígeno hábito: la prohibición legal de fumar en ciertos lugares públicos y en los edificios del estado; la consecuente prohibición del Consejo Superior Universitario de fumar en la U y la calamitosa (para quienes fumábamos entonces) prohibición de vender cigarros en la U.  Además se prohibió a nivel nacional la venta de cigarrillos sueltos, la cual continuó, sólo que hay que saber dónde (siempre hay un lugar de confianza, una tienda de barrio o un chiclero que los vende).  Recordé que antes se podían comparar cajetillas de diez unidades, ahora tampoco se encuentran por decena, hay que comprar la de veinte o ir a esos lugares de confianza.
Yo seguía esperando la firma, me dieron más ganas de fumar y decidí que si encontraba alguna persona conocida fumando le pediría un cigarrito.  Empecé a fijarme entonces en aquellos lugares donde solía fumar, no encontré a nadie fumando, ni personas conocidas ni desconocidas.  Pensé entonces que las medidas tomadas por las autoridades han tenido algún éxito en su afán por mejorar la salud de la población.  Claro, en la U se sigue fumando, los sitios de confianza venden sueltos, la comunidad fumadora sigue siendo tan unida que aunque no me conocieran, pensé, me regalarían un cigarrillo.  Decidí, entonces, poner a prueba ese principio de quienes fuman que alguna vez aprendí y practiqué: “un cigarro no se niega” (a menos que sea el último, ese siempre se respeta).
La espera me llenó de impaciencia y casi por matar el tiempo y algunas neuronas quise ir a buscar a otros lugares alguien que me compartiera el vicio.  Busqué por varios lados, siempre pendiente por si aparecía por allí la persona a quien esperaba para pedirle su firma.  Fui pues a buscar en esos lugares en que solía encontrar a alguien fumando, pasé por la cafetería y se me antojó, además del cigarro, un buen café. ¡Qué rico! Pensé, sólo podía ser mejor si encontraba con quien platicar, y curiosamente pensé que el mejor tema sería quejarme de la burocracia y de la larga espera que me provocó la ansiedad, esa que esperaba quitarme fumando.  Me di cuenta que el cigarrito era más ansiógeno que la espera en sí.
Pensé entonces en los momentos en que fumaba: cuando me tocaba esperar, antes o después de un examen (más bien, antes y después), después de comer mucho, al tomarme un rico café (mejor si era al tomarme un rico café después de comer mucho), claro, en las noches bohemias, en las fiestas de fin de año (y en las de fin de semana), en las noches de luna llena (viendo la luna) y las noches si luna (viendo las estrellas).  La lista es larga, pero hallé dos factores comunes: en las situaciones de ansiedad y en las de placer. Claro que en las de ansiedad y placer era más de un cigarro…

Al final, encontré a quien debía firmar antes que alguien que me regalara un cigarro.  Pero, luego de tanta espera y de estar pensando tanto en el cigarro no quería quedarme con las ganas.  Finalmente encontré en la cafetería (en la segunda vuelta por el lugar) alguien con quien quejarme de la burocracia, tomarme un café (no muy rico) y disfrutar con todas mis ganas de un cigarro.

miércoles, 7 de agosto de 2013

¿Pueblo Quién?

Hace poco se graduó de licda una amiga.  No ha recibido el título, eso es un camino largo por la burocracia universitaria... como decía alguna compañera en clase la semana pasada sobre la burocracia "tanto nos cuesta entrar, imagínense salir".  O tal vez así recuerdo que ella dijera, pero dijo otra cosa.
En fin, a Paola, la recién graduada, le escribí este poema como un gesto de cariño y de reconocimiento porque, además de académica e intelectual, su práctica ha sido política.

¿Pueblo Quién?

Cuando te veo ahora,
veo que no has cambiado.
Veo que seguís siendo vos;
Vos con más ganas…
Vos con más entusiasmo…
Vos con más acciones…
…que la mayoría.

Vos haciendo EPS,
Vos trabajando junto al pueblo.
Pueblo que sufre y que ríe,
Pueblo que marcha y que baila,
Pueblo que denuncia y que canta.
Pueblo que sos vos y soy yo…
…Pueblo Nosotres.

No nuestra tierra…
No nuestra vida…
No nuestra gente…
No nuestro pueblo…
Sino
La tierramadre, nantiox.
Toda la vida y
Nosotres, la gente.
Nosotres pueblo…
…Pueblo Nosotres.

No nosotros: ¡Nosotres!
Porque el lenguaje,
compañera, es también
campo de lucha.
Y en la lucha, compañera
nos llamamos:

…Pueblo Nosotres.