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domingo, 18 de octubre de 2015


Hay tareas que sin número de Carné se ven mejor. 
Gracias P.


¿Qué es peor que no lograr terminar un poema/ensayo/cuento/oración/palabra/frase/idea/beso? La necesidad de hacerlo...

¿monólogo narrado? ¿cuento? ¿? ¿chiste mal contado? ¿poema mal rimado?


*Inserte título*


Son ciclos, son vidas son momentos
Son ciclos son vidas son momentos
Son ciclos son vidas son momentos.
Son ci…
Ella repetía, borraba, escribía.
Son ciclos son vidas son momentos
¡puta! Gritó.
¿Qué es esto? ¿Qué pasa? Va. Hoy no es el día. Ultimamente ninguno lo es… pensó
No durmió. Olvidó cómo era hacerlo. Hacía ya bastante que no lo hacía del todo.
Una vez más. Dijo. Hoy sí. Suspiró
Era tan bello. Lo tocó, por un momento lo sintió suyo, sonrió.
Es mío, pero no lo entiendo. No, no es mío… ¡Pero lo quiero!
Son ciclos, son vidas, son momentos

Día y noche le daba vueltas. Se acercaba, pero le temía. Se alejaba, pero era difícil de descifrar. Eran pequeñas piezas que se movían y se burlaban, le extendían la mano y se la quitaban.
No está completo, no está completo. Está incompleto
Estoy incompleta

¿Vos lo entendés? Es una mierda. Pero es hermoso.
¿qué estoy haciendo?¿qué estoy haciendo?  Ella no sabía, no habían respuestas. No para esto.
Para lo demás, tenía miles. Las modelaba, las pintaba, las soplaba y volaban libres. Se sentía con vida. Pero entonces recordaba…
Recordaba que son ciclos, son vidas, son momentos… son ¡ahhh! Sentía muerte.
Mas no moría, era esa muerte que da más vida…

¡Bueno! Hoy sí… son ciclos, son vidas, son momentos ¿Por qué no avanza?!
Las lágrimas rodaban, las cajetillas se terminaban… y ella continuaba. Pero mientras continuaba, su piel se hacía sensible, sus ojos descubrían nuevos colores, su boca sentía nuevos sabores. No lo entendía.  Pero lo amaba.

Se sentó, se paró, hizo acrobacias, se sentó de nuevo.
Son ciclos, son vidas, son momentos
Son… son  letras, son palabras
Son luchas y caminares
Son madres, que viven. Viven y ríen, viven y lloran. Viven por ellas y por sus corazones.
Son ternura e incertidumbre. Pero son decisiones, son profundas en sus reflexiones.
Son amigas, son hermanas. Son sueños. Son compartir sin siquiera hablar, son conocer son perdurar.
Son alegría, son fantasía.  Son corazones abiertos que albergan almas, que tienen miedo, que tienen frío.
Son ciclos, son vidas, son momentos. Son ciclos, son vidas son momentos
Son sencillez, son carcajada. Son fé, son generosidad.
Son Academia, son experiencia, son marcadores de colores, son indescifrables, pero extrañamente entrañables. A veces duelen, a veces confortan. Son pasión, son amor.
Son lugares, son otros y otras.
Somos nosotras.
Somos ciclos, somos vidas, somos momentos.
Se puso de pie, dio un paso atrás. Era suyo, era ajeno. No lo entendía, podía explicar cada parte. Era confuso, pero estaba claro.
Pero por sobre todo, estaba inconcluso.  

Como muchos ciclos, como muchas vidas, como sus momentos.

A ellas 6...

martes, 21 de julio de 2015

¿Herramientas cotidiana o símbolos de poder?

La intención de esta entrada es proponer un cuestionamiento sobre los objetos que cotidianamente utilizamos y que tienen como trasfondo un uso implícito del poder, habiendo incorporado la noción de disciplina sugerida por Foucault y siguiendo el análisis que realizó ya Rigoberto Martínez.

Los objetos que nos recuerdan la disciplina en
La Escuela
  •  El reloj, el calendario y el horario.


Nótese que el recreo aparece como “premio” como momento deseado, haciendo claro contraste con el resto de materias “aburridas”.
  •  El timbre, pito (gorgorito), campana y otros instrumentos sonoros fuertes y/o agudos.

            
Nótese la expresión de la ilustración en la que el silbato sirve para llamar la atención.  En el caso de la campana el gobernador de la provincia inaugura el ciclo y el nuevo edificio sonando la campana.
  • Las mesas y las sillas, su ubicación y su forma.


·        El pizarrón (o la pantalla), su ubicación (al frente, en alto,) su tamaño (grande), quién lo usa (la maestra/o –autoridad-, el  alumno/a –premio o castigo-, ).


  •         La ventana desde la cual se ve el patio (como posibilidad de salir, o de no salir).  Así como el patio mismo, como premio (durante el recreo, por ejemplo).

  • El basurero (a veces pegado en cada mesa, a veces colectivo).

  • El listado de asistencia: es un libro tan común no sólo para alumnado, también el cuerpo docente (como los empleados y empleadas en general) se someten a un control de asistencia y puntualidad.


  • El portón, controla el acceso y la salida, en general está cerrado con ostentosidad (cadena, candado, pasador, chapas, etc.)
      
La foto de la izquierda muestra el apoyo de algunos padres al cuerpo docente, la de la derecha está tomada de una página que anuncia la entrega de la reja de la escuela y la alegría del director que agradece el apoyo de padres y madres para conseguirla.  El portón o la reja, la entrada, es un espacio de relación entre maestras/os y pamadres de familia, suele marcar la frontera de tal modo que la maestra habla desde adentro con quienes permanecen afuera (mapadres).

  • Señales y otros códigos de seguridad, información, prohibiciones.






lunes, 25 de mayo de 2015

Memoria

Hombres de metal
Hombres de hierro
Hombres de balas y malos recuerdos
¿qué les dicen sus memorias?
¿qué acaso platican con ellas?
Ya la tienen lastimada; herida.
Ustedes me duelen en lxs que si están
Y en lxs que ya no están.
¿Dónde guardan entonces el rencor, el genocidio, el odio?
¿dónde tienen su dolor?
Ustedes saben en dónde están lxs desaparecidxs
¿qué ustedes no entierran muertxs y lxs lloran cada primero de noviembre?
Dejénme llorar porque a mí sí me duele.
Váyanse entonces, renuncien a sus puestos
pero a lo que no van a poder renunciar es a la memoria
y menos a la colectiva
Sangren solxs entonces, y luego busquen quien les lama las heridas
y vean pues, lo que hace la memoria cuando se recuerda.
Vean pues.