miércoles, 14 de febrero de 2018

Nota al pie de página

En referencia a la pregunta inicial; esa pregunta, la super pregunta, la pregunta máxima, la pregunta madre de todas. La lectora y el lector podrán saber que no tenemos respuesta para esa pregunta, ni para ninguna otra. Nos movemos y andamos por la vida, con direcciones mentirosas, atados a la locura constante, al vacío negado -que cuánto más lo negamos más profundo es. Andamos por la vida cabando el agujero profundo en el que vamos a partir a otra dimensión metafisica. Rogando porqué otras dimensiones en realidad existan; siempre sabemos que no.

La miserable forma de vivir buscandole final a lo inconcluso, buscandole palabras al necio silencio, buscando formas maleables en las duras rocas; buscando sin saber qué ni para qué. Buscando neciamente que lo consolidado y firme de la vida, cambie.


Volvemos a decirlo, ésta y todas las preguntas no tienen respuesta. No, no hay verdades absolutas ni relativas. Existe carencia de verdades. Seguimos buscando, cual necio y aspero luto busca revivir cada mañana.

domingo, 28 de enero de 2018

¿Paternidad?

Oírles crecer.
Verlos dormir.
Oír su risa.
Sentir su abrazo.
Oír su voz.
Olerlosy notar sus cambios.
Oír sus sueños.
Probar la felicidad que descubren.
Oír sus preguntas.
Saber qué ya les gusta y qué ya no.
Oír su respiración.
Decidir para su bienestar.
Oírles crecer.

sábado, 16 de diciembre de 2017

En su 38 aniversario

No se sientan mal, no lo hicieron mal… no al menos lo mal que la sociedad les dirá.

A ella le dieron libertad para ser quien quiere y para saber querer hacer.
Le dieron alas en las letras desperdigadas por el nido, sopló bajo ellas el viento de sus confianzas
A ella la dejaron ver. La dejaron ver la mierda y ver las nubes, ver las flores y ver las grietas en la tierra árida de este lugar, a veces maldito, casi siempre maldito.

A ella no le robaron su cuerpo, ella lo sabe suyo. Suyo para gozarlo, suyo para decorarlo, para dejar de hacerle el daño que alguna vez le pudo hacer, suyo para compartirlo sin regalarlo. Suyo para la ternura y para el placer y para el dolor.

A ella no le pidieron ceder su voz, se la escucharon, por cortesías en más de una ocasión probablemente, con risillas de ternura seguramente, con una que otra respuesta ante la insolencia terriblemente.

No lo hicieron todo mal. Tampoco lo hicieron todo bien.

Cuando les culpen, porque lo harán. Cuando les culpen de su libertad, ella maldecirá a quienes lo hacen. Esa mierda entre las grietas, esos juecesjurado que condenan la valentía, esa iglesia, esa familia…
Cuando les culpen porque ella no necesita ganar el jucio, cuando les culpen porque es tan feliz estando sola como con uno, como con tres; como con ellos como con ellas también. Cuando les culpen porque no ama bien. Porque ama de más o ama de menos, porque no quiere ser madre santa, porque no quiere y no le duele no querer.
Porque no quiere vestido blanco, quiere la fiesta y no el ritual.
“Les faltó amarla, les faltó pegarle (Es que para la mierda ese es amor)
Son las carencias, su rebeldía, quiere vengarse de ustedes dos. Les faltó tiempo, les falto plata. Les faltó charla, les faltó Dios. Ahora ya ven ¡Son las consecuencias! Una vergüenza pa´l corazón.”
¡No les escuchen! ¡No les atiendan! ¡No hagan caso a su sin-razón!


Ella agradece la libertad que la hizo libre; el amor que la hizo amar. Ella agradece que le confiaran pues ella ahora sabe confiar. Ella les ama como la amaron y como sabe que la amarán.  No les escuchen, dicen mentiras. Dicen y dicen sin saber qué…